jueves, 17 de marzo de 2016

Cómo me garantizas

¿Cómo me garantizas que ese es tu cuerpo
y no el estado meteorológico de tu metabolismo?
¿Cómo me garantizas que intento explicarte a ti
y no a las huellas de tus obras?
En tu memoria soy la ilusión de alguien 
que supo comprenderte en un momento
cuando tú eras la ilusión de alguien
que sabía que yo, iluso, pudiera comprenderte.

Así pues, consigas o no convencerme de esto
o lo contrario: déjame llegar
al histórico o futuro puerto de tu cuerpo,

con todas estas dudas de éxito fatal,
de aún más dudosa solución.
Déjame llegar a lo que aún llamo, amor mío,
el terrizo perfume de tu pantera cabello.
Déjame llegar a lo que aún llamo, amor mío,
el manantial no urbanizado de tus labios.
Déjame llegar a lo que aún llamo, amor mío,
unas veces tibio, otras veces frío,
el siempre siempre tacto de tus dedos.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Cuenca ocular

Hasta allí remontan
como peces fanáticos, lujuriosos,
recuerdos, sentimientos, tentaciones.

Vienen desde la terquedad del día.
Vienen desde la esponja hormonal.
Vienen desde los comentarios arbitrarios.
Vienen desde el pasado y el canto del relato.
Vienen desde ti.
Vienen desde el tacto de las cosas.

Como si ese fuera el santuario de la lluvia,
tan lejos, en verdad, al que sólo se llega
por leyendas 
y sólo los héroes.

martes, 15 de marzo de 2016

Ciénaga de tinta y luz

"[...] hay efectos de anclaje, desmoronamientos de bordes, estrategias de abordaje y de desbordamiento, estricturas de atadura o de amarre, lugares de reversión, de estrangulamiento o de double bind. Son constitutivos del proceso mismo de la atesis, y hay que dar cuenta de ellos [...]"

(Jacques Derrida: La tarjeta postal: De Sócrates a Freud y más allá
Especular - Sobre Freud. 1. Advertencias. La atesis)

lunes, 14 de marzo de 2016

Tú eres mi síntoma

El síntoma es un otro
con el que uno congenia.

¿Le diremos:
"¡ea, pues, desaparece!"?

¿Tenemos ya reservada
su plaza en el olvido?

Aledaño a mí, siendo otro.
Mordisqueando mi historia
siendo otro. Puntuando 
con meticulosa precisión
el ritmo de mi cuerpo
siendo otro. Leyéndome.

Cuando te conocí
eras apenas una ráfaga de viento en el paisaje.
Ahora sé
que pronto me echarás de menos, pues sin mí,
síntoma, ¿qué dirás que eres?: ¿quien dirás que fui?

Sí: siendo, mordiendo, puntuando, leyendo... 
Amando mi cadáver de antemano.

domingo, 13 de marzo de 2016

Terapia de Hera

Memoria: establos de Augías.
Ya en malolientes olvidos
o recuerdos fermentados
tras basílicos candados,
ahí está todo, estiércol sobre estiércol,
y su olor empaña el futuro de los dioses.

Cada amanecer termina el plazo.

Hay que limpiar el establo
en el río de los sueños y nacer
convertido, odio y cariño,
en un héroe, vestido, fuerza
y perdón, con una túnica nueva
en la mañana de los pastos.


sábado, 12 de marzo de 2016

Al pasar la barca

Como si el hombre tuviera 
un medidor de violencia,
un hito en que calibrar
su exactitud y pureza.

La humanidad y los hombres,
¿qué casa tienen tranquila?,
¿qué natural condición?,
¿qué lección bien aprendida?,

que de agresivas lecturas
les libere en sus recuerdos,
que de intenciones humanas
liberen a sus deseos.

¿No fueron hombres humanos
los del diente y la frontera?
¿No los del billete falso
y los del hierro y la piedra?

Estos que pueblan las calles,
que cifran con instrumentos
el límite de la barbarie
en sus mismísimos sueños,

apenas saben medir
la distancia con la muerte,
y apenas saben si el hombre
y la mujer se parecen.





viernes, 11 de marzo de 2016

Terreno de aluvión

Esta es la demagogia del cuerpo:
que desconoce si ha sido así o de otra
manera turbiamente pintada;
que escoge la tendencia que el azar le insinúa,
vestida de alimento, residuo o casa;
que anda por ahí proponiendo estructuras,
deseos, modas, catálogos, enfermedades.

Esta es la demagogia del cuerpo:
si la boca se te deshace, sueña y analíza-
me con la yema de tus dedos;
si las manos anudan sus sí mismos imposibles,
ve tejiéndome caminos con tus piernas;
si el hueso es el imperio del cansancio,
báilame con la epopeya de tus ojos;
y si allí repican las lágrimas y el sopor,
léeme con tu sexo infalible; y falto el sexo
inúndame a recuerdos contigo certeros o inventados.

Esta es la demagogia del cuerpo,
que dice yo aquí y tú allá, uno antes otro
después, con todos esos países que se llaman
tu origen, con todos esos idiomas en que expresas
mil dudas, con todo ese calor de viaje frustrado,
muy detrás, tras el barrizal de la esperanza,
muy detras, tras el biombo de todo 
lo que nos dijimos.

jueves, 10 de marzo de 2016

Ritmo geológico

El día se coló por el bolsillo
en un desliz-glaciar.
Oyes el crugir de los caminos
anotando millones de secretos.
Cierto, amor:
sé, pero quise decir noche.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Abrevadero

La boca puesta en la hierba,
el ojo fijo en el lobo.
Como la lengua gestiona
lo que salta en las entrañas,
nadie diría que esto
es una obra humana.

martes, 8 de marzo de 2016

Hipnosis

Mirada milimétrica en el móvil
leyendo
mientras, la cucharilla en el café,
deslizas
elipses distraídas lentamente
con quién
cosquillas el aroma de un deseo
que admiro.
A veces siento tentación de ser
juzgado. 
Corriges la postura de tu blusa.
Me encanta.

lunes, 7 de marzo de 2016

Charco

Usted va a ser interrogado por todos sus vicios
(aún no hay matemática para su número), por más
que sus preguntas sean inteligibles: 
donde su interrogación empieza y acaba
(aún no hay matemática para su geometría), por más
que la cota de su línea sea la censura de su posesión.
Los arqueólogos han dragado la cisterna en que se sirve
de alimento a sí mismo (aún no               -por más-
hay matemática para su censo) hasta hallar la pose,
posible posición de la pregunta, del vicio y de esta cifra.
Pero usted, no yo, ni mi espejo ni mi sombra,
ni, por supuesto, el hermoso sendero en que transita mi amor.

domingo, 6 de marzo de 2016

Masculinos

Un hombre escribe en plena salina,
va arando sus versos con la cuchilla de su sombra.
Los vecinos de la ciudad le reprochan:
no es así la caligrafía del mar.
El hombre les responde: mira el carbón
de mi pelo y mi sangre.

sábado, 5 de marzo de 2016

Capacidad de discernimiento limitada

Fui el apetito apresurado de la tierra, fui
a la tierra por un recóndito sendero,
comúnmente transitado. Por tu cuerpo
deudor de diversión y destino.
Diversión o destino el trayecto
hasta tu cuerpo o la tierra.
El hambre de tu cuerpo, la apresurada
nomenclatura de tu cuerpo por partes
en mis manos, mis ojos, mis dientes, mis labios.
Apresurada distancia entre tu cuerpo y el mío.
Oí decir que este poema sería la distancia
entre tu cuerpo y el mío:
entre mis ojos, que imitaron 
el color del cielo o de la tierra,
y tus ojos, que imitaron
el color del cielo o de la tierra.

viernes, 4 de marzo de 2016

Tú y yo ante el estructuralismo

Una gota de ciénaga fotando en 
el espacio, preñada
de algas y bacterias y de esos 
animalitos que resultan
tan difíciles de clasificar.

Una gota de tinta distraída
en un disco de luz, 
en una cinta de luz,
en un suspiro de luz.

Una opinión desdeñosa,
un sentimiento desafortunado,
y sus colosales consecuencias
tan difíciles de ser puestas,
puestas en función.

jueves, 3 de marzo de 2016

Telecomunicaciones

Ni entonces podríamos haberlo contado.
Subíamos en bicicleta las curvas de la sierra, hasta llegar a los hermosos embalses con sus presas imponentes, hasta los alegres y limpios arroyos, prados luminosos, bosques oscuros, ruinas de moros y romanos, miradores desde los que se contemplaba diminuta toda la ciudad.
Nuestros cuerpos eran jóvenes, fuertes
nuestras piernas. El mundo y sus aventuras
no cabían en la palma de una mano,
ni en los imprecisos límites
de un poema como este.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Eros y Psique

Espera un momento más;
porque si llego hasta donde estás
y no te encuentro, sabe dios
qué hará de mí
nuestro deseo.

lunes, 29 de febrero de 2016

Terreno de aluvión

El pasado es provisional.
Este detalle queda 
a la espera de ser
otro detalle.
Lo que dijiste ya está cambiando el lenguaje.
Ese nuevo lenguaje ya está cambiando la historia.
Y en esa nueva historia ya está cambiado lo que dijiste.
Y así hasta el argumento más estable 
de nuestro amor.
No quieras entrar en detalle. Este detalle
queda 
a la espera de ser otro
detalle. ¿Qué te voy a contar? ¿Qué
vamos a contarnos?
Porque el pasado es y sigue siendo
y siempre ha sido
provisional.

domingo, 28 de febrero de 2016

Estratos de otro caos alfabético.

De la entrega tenaz filibustero,
dale este envío al norte de la paz
y copia con esmero su soporte:

La tierra ya ha inundado su destino
y nos toca bregar corriente a nado
el fondo y su cretino meditar.
La vertical la toman por descaro
no hay lodo que dragar y los que asoman
son los hijos del raro son de amar.
¿Cómo salvar la escasa superficie
que entre los venideros años pasa
como en otra molicie de senderos?
¿O cómo destejer el fango helado
que dentro, en la garganta, ha de crecer
como un hilo del hado se quebranta?

No te detenga el oro ni la prisa,
ni escuches a las fuerzas, ni el decoro.
Entrégalo en tu risa, cuando ejerzas
el llanto por derecho y el tesón
por occidente, ciego de despecho.
Correo del perdón que me deniego.

sábado, 27 de febrero de 2016

Tropieza con nosotros este cielo

El viento.
Va dejando su aliento
y una canosa barbilla de hielo.
Se marcha y llega y todavía pasa
buscando en su memoria su loca casa,
loco de antigua algarabía, suelo
para el techo del lago, 
cuerdo a las órdenes de un mago, vuelo
de su fragancia en pos,
de tu ternura y tos
de nuestras ateridas esperanzas.
¿A qué barco nos lanzas,
viento de ronca altanería, cielo?
Pero no es una tumba, es sólo un velo
sobre el que patinar con alegría
cuando se acerque el día del adiós.