Escarbar, roer,
minuciosa tarea minera,
la charca del bolsillo, la veta
de papel de la cartera, enéadas.
Así consigna la genocida persecusión
de los celtas por parte de Roma siempre
más allá de las fronteras. Así la bochornosa
pax del charquito mediterráneo, sembrado,
a salario,
minado, de ases, céntimos, estatuas, aceite,
sangre de piratas extintos, masacrados,
escarbados, roídos, por sus propios bolsillos,
carteras, genocidas instintos mineros,
hasta la última vena, la última frontera
gala. Así, a precio de artista,
a ritmo de Dido
en la moneda.
miércoles, 27 de abril de 2016
martes, 26 de abril de 2016
lunes, 25 de abril de 2016
Musaraña del pantano
En estas madrigueras, burbujas de lodo
que sinuosas se alzan al tráfico aéreo;
En estas estra
tificádas ciénagas
de civil
ización
en que levanto mi guarida (miento:
alguien la levantó por mí, a cambio
de un dinero, que no era mi dinero
pero era exactamente el mismo -des
contando la plusvalía intermediaria-);
en esta enfanganada gloria interpretativa
acoto la morada de mis actos, rubrico
el repertorio de mis estrategias (miento:
alguien ideó por mí, a cambio de un
escalón
que cayera,
no callara,
en el tiempo);
en esta, digo al fin, columna de barro,
vivo, opino, miento, rubrico, finjo, deseo.
que sinuosas se alzan al tráfico aéreo;
En estas estra
tificádas ciénagas
de civil
ización
en que levanto mi guarida (miento:
alguien la levantó por mí, a cambio
de un dinero, que no era mi dinero
pero era exactamente el mismo -des
contando la plusvalía intermediaria-);
en esta enfanganada gloria interpretativa
acoto la morada de mis actos, rubrico
el repertorio de mis estrategias (miento:
alguien ideó por mí, a cambio de un
escalón
que cayera,
no callara,
en el tiempo);
en esta, digo al fin, columna de barro,
vivo, opino, miento, rubrico, finjo, deseo.
domingo, 24 de abril de 2016
El dictado del tiempo
El síntoma no se somete,
no guarda territorio, no se lanza
a la conquista. Su intención
es ninguna, su paciencia, toda.
El síntoma plantea con su presencia
el problema de la atención, pero él
no atiende, no se distrae. Sus ejercicios
descuidan la memoria, sus resultados
ambiguan entre la fidelidad y el máximo
abandono.
no guarda territorio, no se lanza
a la conquista. Su intención
es ninguna, su paciencia, toda.
El síntoma plantea con su presencia
el problema de la atención, pero él
no atiende, no se distrae. Sus ejercicios
descuidan la memoria, sus resultados
ambiguan entre la fidelidad y el máximo
abandono.
sábado, 23 de abril de 2016
La tierra, la sangre, la culpa y el tiempo
Esta pantanosa burbuja de chispas,
que rezuma espasmos y se pincha ideas,
firma con deseo la tierra, la culpa.
La música puede permitirse el lujo
de abonar los músculos enchidos de orgullo
para que practiquen la sangre y el tiempo.
Si ciego te miro, si vegetativo
te ingiero y te abrazo, te espero y te sigo,
sigo este relato de miedo y olvido.
que rezuma espasmos y se pincha ideas,
firma con deseo la tierra, la culpa.
La música puede permitirse el lujo
de abonar los músculos enchidos de orgullo
para que practiquen la sangre y el tiempo.
Si ciego te miro, si vegetativo
te ingiero y te abrazo, te espero y te sigo,
sigo este relato de miedo y olvido.
viernes, 22 de abril de 2016
Arena en retrospectiva
Manada de búfalos el viento, medusas
devoradoras de la sombra que cuartea
lo que queda de humedad.
¿Saben ellos el juguete que nos inventamos?
¿Saben, entre mandíbula y mandíbula,
entre dolor y dolor, medusa, búfalos
del amor tumbados en la hierba
al sol, en los parques urbanos?
Aquellas ciudades que brillaban en tiempos de la inocencia.
Tengo sed y tus palabras,
pero esas palabras tuyas,
suenan como el agua.
devoradoras de la sombra que cuartea
lo que queda de humedad.
¿Saben ellos el juguete que nos inventamos?
¿Saben, entre mandíbula y mandíbula,
entre dolor y dolor, medusa, búfalos
del amor tumbados en la hierba
al sol, en los parques urbanos?
Aquellas ciudades que brillaban en tiempos de la inocencia.
Tengo sed y tus palabras,
pero esas palabras tuyas,
suenan como el agua.
jueves, 21 de abril de 2016
Miran con envidia
Miran con envidia a los insectos que vuelan.
Inventan maquinitas, quieren creer en su control.
Discuten sobre fuentes de energía.
Confunden la energía con su discusión.
Discusión y confusión forman el mismo objeto
en sus mentes envidiosas, en sus estratégicas palabras.
Establecen la ruta. Por aquí volarán.
Confunden la ruta y el momento, el deseo y el ahora.
Sofisticados botones, su envidia, mirando el vuelo
del loto, de la idea, del amor.
Inventan maquinitas, quieren creer en su control.
Discuten sobre fuentes de energía.
Confunden la energía con su discusión.
Discusión y confusión forman el mismo objeto
en sus mentes envidiosas, en sus estratégicas palabras.
Establecen la ruta. Por aquí volarán.
Confunden la ruta y el momento, el deseo y el ahora.
Sofisticados botones, su envidia, mirando el vuelo
del loto, de la idea, del amor.
miércoles, 20 de abril de 2016
Noria XII
Dice tu cuerpo desnudo:
"No las ha inundado
el mar, no las sepultó
la tierra, el tiempo quiso
borrarlas, rasparlas quería
el viento; pero en un lugar
seguro, hecho de olvido
y de magia, van, al pie
de las palabras, las maravillas
del mundo".
martes, 19 de abril de 2016
Noria XI
El esfuerzo del argumento en la roca;
la tensión de la opinión en el momento;
cuatro fuerzas van perdonando el tesón;
el tesón repite los cimientos respirando;
nuestra cuerda desenlaza miramientos;
y el esfuerzo, de paseo por la plaza.
la tensión de la opinión en el momento;
cuatro fuerzas van perdonando el tesón;
el tesón repite los cimientos respirando;
nuestra cuerda desenlaza miramientos;
y el esfuerzo, de paseo por la plaza.
lunes, 18 de abril de 2016
Noria X
Llegas hasta el borde de mi cama exudando secretos.
Esa trenza que recoges en el pelo y a la noche se suelta
porque es hora de vivir,
porque hay que contarlo,
detalles, mi amor, no dejes
uña o caricia que enganche
una distancia, tuya, no la dejes
porque tus labios, esclavos,
por otra parte, de la pronunciación,
están haciendo trenza dolor de o de recuerdos, cómo,
se dice en este verso, en este idioma, en esta sábana,
al borde en el que llegas de mi cama.
Esa trenza que recoges en el pelo y a la noche se suelta
porque es hora de vivir,
porque hay que contarlo,
detalles, mi amor, no dejes
uña o caricia que enganche
una distancia, tuya, no la dejes
porque tus labios, esclavos,
por otra parte, de la pronunciación,
están haciendo trenza dolor de o de recuerdos, cómo,
se dice en este verso, en este idioma, en esta sábana,
al borde en el que llegas de mi cama.
domingo, 17 de abril de 2016
Noria IX
Arco tergiversado
en interpretación
torcida, torticera,
lejos del momento,
anclada a un giro
del relato que es
templo, ruina,
arco.
en interpretación
torcida, torticera,
lejos del momento,
anclada a un giro
del relato que es
templo, ruina,
arco.
sábado, 16 de abril de 2016
Noria VIII
Va a asomarse al balcón del universo,
al único balcón tras la caída,
la lágrima que entiende como máscara
todos los documentos de penosa
investigación. Y circunnavega
la espera rectilínea de la escucha,
el abismo de Klein de la mirada.
al único balcón tras la caída,
la lágrima que entiende como máscara
todos los documentos de penosa
investigación. Y circunnavega
la espera rectilínea de la escucha,
el abismo de Klein de la mirada.
viernes, 15 de abril de 2016
Noria VII
En el trono del entusiasmo te escribo.
Con la caligrafía gozosa de un dios.
Divina complicidad de algún encuentro
que bordea el objeto en sensorial
caligrafía. Ahora. Cascabel y tobillo
del desierto y el gato. En el Nilo cuchillo
de la desmembrada búsqueda del código.
En el imaginariamente pautado
l i e n z o
de cualquier inventadamente azul cielo.
Con la caligrafía gozosa de un dios.
Divina complicidad de algún encuentro
que bordea el objeto en sensorial
caligrafía. Ahora. Cascabel y tobillo
del desierto y el gato. En el Nilo cuchillo
de la desmembrada búsqueda del código.
En el imaginariamente pautado
l i e n z o
de cualquier inventadamente azul cielo.
jueves, 14 de abril de 2016
Noria VI
Una buena idea
sólo sirve para
verse revisada.
Un bien sólo sirve
para revisar
las ideas vistas.
Una soledad
sirve para ver
el bien revisado.
Una servidumbre
sólo se ve bien
revisando ideas.
Uno verá bien
servir a la idea
revisando solo.
Una revisión
verá bien servir
solamente ideas.
Se ve revisar
servir bien ideas
solamente uno.
sólo sirve para
verse revisada.
Un bien sólo sirve
para revisar
las ideas vistas.
Una soledad
sirve para ver
el bien revisado.
Una servidumbre
sólo se ve bien
revisando ideas.
Uno verá bien
servir a la idea
revisando solo.
Una revisión
verá bien servir
solamente ideas.
Se ve revisar
servir bien ideas
solamente uno.
miércoles, 13 de abril de 2016
Noria V
Era atlética la tarde y los asuntos.
Divagar desde tu pelo hasta la plaza.
conversando
Condición de centinelas en las bocas
ejercita su ternura iluminando
paseamos
la calleja y el balcón de los amantes
indelebles
que seremos, que perdimos, que escribimos
en el lienzo de paciencia de los años.
inhumanos
Un esfuerzo de torsión era el abrazo
y este olor a despedida entre las manos.
Divagar desde tu pelo hasta la plaza.
conversando
Condición de centinelas en las bocas
ejercita su ternura iluminando
paseamos
la calleja y el balcón de los amantes
indelebles
que seremos, que perdimos, que escribimos
en el lienzo de paciencia de los años.
inhumanos
Un esfuerzo de torsión era el abrazo
y este olor a despedida entre las manos.
martes, 12 de abril de 2016
Noria IV
En nombre de una eficaz producción
millones de agricultores exterminaron
al gorrión común del territorio chino
(la extinción del bichito es un hecho constatado).
La ausencia extrema de este oportunista
propició la terrible plaga de langostas
que apuntilló la Gran Hambruna China
(la relación causa efecto se defiende con firmeza).
La historia oficial señala a la manipulación
del clima producto de la amenaza capitalista
sustituta de los dioses vengativos de Asia
(esta versión está por confirmar, al igual).
La revisión histórica comunista se apoya
en discursos y poemas y contra-discursos
y contra-poemas tanto ecológicos como eco
(que la extinción de los dioses en Asia)
nómicos, cuaya exégesis generó un amplio
consenso para seguir debatiendo una auténtica
veracidad que se esconde dentrás de los nombres.
millones de agricultores exterminaron
al gorrión común del territorio chino
(la extinción del bichito es un hecho constatado).
La ausencia extrema de este oportunista
propició la terrible plaga de langostas
que apuntilló la Gran Hambruna China
(la relación causa efecto se defiende con firmeza).
La historia oficial señala a la manipulación
del clima producto de la amenaza capitalista
sustituta de los dioses vengativos de Asia
(esta versión está por confirmar, al igual).
La revisión histórica comunista se apoya
en discursos y poemas y contra-discursos
y contra-poemas tanto ecológicos como eco
(que la extinción de los dioses en Asia)
nómicos, cuaya exégesis generó un amplio
consenso para seguir debatiendo una auténtica
veracidad que se esconde dentrás de los nombres.
lunes, 11 de abril de 2016
Noria III
Una prisión de asuntos trascendente
vive su antítesis en fina tesitura:
a este lado personas son sin tiento,
pero en el otro están tocando un pensamiento;
y sintiendo que juego de costado,
y a riesgo de enrocarme en la figura
lanzo mi anzuelo de pecado incandescente
a este nido de grillos abocado.
vive su antítesis en fina tesitura:
a este lado personas son sin tiento,
pero en el otro están tocando un pensamiento;
y sintiendo que juego de costado,
y a riesgo de enrocarme en la figura
lanzo mi anzuelo de pecado incandescente
a este nido de grillos abocado.
domingo, 10 de abril de 2016
Noria II
Plegué las olas pañuelo y guardé el mar
en el bolsillo de mi pantalón, ese
con que me viste marchar a un país
tan cerca de ti como lejos de tu cuerpo.
Tu cuerpo entero se desliza por mi
mejilla. Tu barbilla y tu cuello por
mis labios hasta la garganta. Y desde
la garganta latiendo por mis dedos.
en el bolsillo de mi pantalón, ese
con que me viste marchar a un país
tan cerca de ti como lejos de tu cuerpo.
Tu cuerpo entero se desliza por mi
mejilla. Tu barbilla y tu cuello por
mis labios hasta la garganta. Y desde
la garganta latiendo por mis dedos.
sábado, 9 de abril de 2016
Noria I
El mundo es maravilloso.
La maravilla es terrorífica.
El terror es paciente.
La paciencia es un mundo.
La maravilla es terrorífica.
El terror es paciente.
La paciencia es un mundo.
viernes, 8 de abril de 2016
Despliege taciturno
Ya se ha puesto a rodar, es una noria,
una albolafia de luz, sinceridades.
Y en esta aceña, que si es cardiotronante
está por confirmarse en las lonjas cercanas,
esta garganta colorada, que si paloma o
turquesa, anillo sobre anillo sobre anillo,
tendrá que ser sospechada en otros mitos,
en esta bomba romana de hacer llorar
al mismísimo Hades (paloma o serpiente),
es donde amasaremos la lógica de la esperanza
y en un giro inesperado echaremos a volar.
una albolafia de luz, sinceridades.
Y en esta aceña, que si es cardiotronante
está por confirmarse en las lonjas cercanas,
esta garganta colorada, que si paloma o
turquesa, anillo sobre anillo sobre anillo,
tendrá que ser sospechada en otros mitos,
en esta bomba romana de hacer llorar
al mismísimo Hades (paloma o serpiente),
es donde amasaremos la lógica de la esperanza
y en un giro inesperado echaremos a volar.
jueves, 7 de abril de 2016
Siempre en algún lugar
Siempre, a cada instante,
llueve en algún lugar.
Y no me refiero a la lluvia perenne de instantes.
Y no me refiero a la lluvia de referentes,
según algunas teorías del siginicado.
Subrayo la esfericidad del entorno
meteorológico, un hecho constatado.
A cada instante lo mínimo de tú y yo,
que no es precisamente el amor.
llueve en algún lugar.
Y no me refiero a la lluvia perenne de instantes.
Y no me refiero a la lluvia de referentes,
según algunas teorías del siginicado.
Subrayo la esfericidad del entorno
meteorológico, un hecho constatado.
A cada instante lo mínimo de tú y yo,
que no es precisamente el amor.
miércoles, 6 de abril de 2016
Corriente de pensamiento
En la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera.
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera
en la sesera.
martes, 5 de abril de 2016
Pasaporte a la intimidad
Desde que el planeta
es un hermoso lienzo de viaje, mirado
desde un lejos imposible,
se han vuelto oníricos los parches pintados
que van apaisando el mundo.
Tú y yo, pegados, dejamos manchados
manteles que cubren, sábanas que cubren,
pátina de lágrimas, ecos de sudor, dudoso
semen flujo que si vagina o hambre rezuma
de cariños y violencias, bilis y sangre, dulce
jarabe para la aventura de los niños
y la putrefacción de los delitos remembrados.
Tú y yo, cuando nos recordamos, viajeros
en esta mancha que se nos pega a la piel.
Tú y yo, cuando los recordamos, viajeros,
borrón de aceites en el tatuaje del mundo.
es un hermoso lienzo de viaje, mirado
desde un lejos imposible,
se han vuelto oníricos los parches pintados
que van apaisando el mundo.
Tú y yo, pegados, dejamos manchados
manteles que cubren, sábanas que cubren,
pátina de lágrimas, ecos de sudor, dudoso
semen flujo que si vagina o hambre rezuma
de cariños y violencias, bilis y sangre, dulce
jarabe para la aventura de los niños
y la putrefacción de los delitos remembrados.
Tú y yo, cuando nos recordamos, viajeros
en esta mancha que se nos pega a la piel.
Tú y yo, cuando los recordamos, viajeros,
borrón de aceites en el tatuaje del mundo.
lunes, 4 de abril de 2016
Antropofagia
Ah, sí, gachas con anís.
Un cuscurro de nuez en esta tarde.
Huesos de canela, poco más.
¿Quién pretende permanecer? Comamos.
¿Qué acto duró nunca más que su instante?
Acaso la repetición y su hipnosis, amigo,
acaso la rutina que en construmbre
viene a rimar las citas en un plato,
te empachó de ficción, limón, y te creíste.
Antes de que devore las gachas en sus pechos
cualquier cosa mía será azúcar disuelta
en los bocados que caliento esta tarde,
será boca acaso suelo, gris, cerebro
con canela especiado, poco más
será, sí, ah, signo de un idioma
que aún no hemos construido.
Un cuscurro de nuez en esta tarde.
Huesos de canela, poco más.
¿Quién pretende permanecer? Comamos.
¿Qué acto duró nunca más que su instante?
Acaso la repetición y su hipnosis, amigo,
acaso la rutina que en construmbre
viene a rimar las citas en un plato,
te empachó de ficción, limón, y te creíste.
Antes de que devore las gachas en sus pechos
cualquier cosa mía será azúcar disuelta
en los bocados que caliento esta tarde,
será boca acaso suelo, gris, cerebro
con canela especiado, poco más
será, sí, ah, signo de un idioma
que aún no hemos construido.
domingo, 3 de abril de 2016
Oh, hermosa!
Es esta la naturaleza de mi tragedia:
que en esta lluvia de noticias me
enamoré de un personaje de novela.
Es por eso que estaba destinado a pasar
página, y a deshacerme en polvo que pronto
barrerán entre pelusas que tienden al azul,
y a carecer de lástima, de cantos, de banquetes
elegíacos estoy destinado. Leer entre ritos
que tienden al azul y a recordar las horas
de la tarde, de la lluvia, del gesto del papel
entre los dedos.
que en esta lluvia de noticias me
enamoré de un personaje de novela.
Es por eso que estaba destinado a pasar
página, y a deshacerme en polvo que pronto
barrerán entre pelusas que tienden al azul,
y a carecer de lástima, de cantos, de banquetes
elegíacos estoy destinado. Leer entre ritos
que tienden al azul y a recordar las horas
de la tarde, de la lluvia, del gesto del papel
entre los dedos.
sábado, 2 de abril de 2016
Traba la lengua
Terror: terrón de tierra,
riega con tu rigor el riesgo de tu regazo,
no sea que se sepa sin sabor sincero.
riega con tu rigor el riesgo de tu regazo,
no sea que se sepa sin sabor sincero.
viernes, 1 de abril de 2016
Frustración nominal imperante
Toc, toc, deseo,
etiqueta sin nombre para mi historia,
suelo de ti como de ti suelo.
Es a ella a quien llamo con la palabra.
Es a ella o a ti, tranquila diferentia.
Y no me basta, ni se basta a la necesidad,
como un gigante tira su piedra al agua
y quiere tormenta y el agua
ondula elegantemente y vuelve
a la superficie derivada de la recta.
Pues esta es la ciénaga de tinta y luz
en la que hundo mis piernas para seguir te.
Esta es la ciénaga que da color a mis nombres,
en la que bregarás, toc, toc, deseo alguno
hasta crear mi cuerpo, amiga, imagen, memoria,
amante, cuerpo, cuerpo, tuyo,
tienta: porque así te lo mando.
etiqueta sin nombre para mi historia,
suelo de ti como de ti suelo.
Es a ella a quien llamo con la palabra.
Es a ella o a ti, tranquila diferentia.
Y no me basta, ni se basta a la necesidad,
como un gigante tira su piedra al agua
y quiere tormenta y el agua
ondula elegantemente y vuelve
a la superficie derivada de la recta.
Pues esta es la ciénaga de tinta y luz
en la que hundo mis piernas para seguir te.
Esta es la ciénaga que da color a mis nombres,
en la que bregarás, toc, toc, deseo alguno
hasta crear mi cuerpo, amiga, imagen, memoria,
amante, cuerpo, cuerpo, tuyo,
tienta: porque así te lo mando.
jueves, 31 de marzo de 2016
Descompresión en buceo ascendente
Un charco tal vez de tiempo y color
entre un límite desconocido.
Una loncha apenas nerviosa
entre rebanadas de algo.
Un filete bien cortado que se acomoda
entre sábanas de moda y expectativas.
El olor de nuestros cuerpos cuando hicimos
este país jutos, por tu lado amando tanto, construyendo,
por mi lado cumpliendo la narración, devorando.
El repertorio de excusas y recuerdos,
entre la entretenida esgrima de encontrarte
y el peligroso olvido del tenerte, con sus verbos.
Y la tensión superficial
entre el fantasma de lo que soy, a este lado,
y la realidad de lo que eres, al otro.
Y lo que sientes.
Y lo que siento.
entre un límite desconocido.
Una loncha apenas nerviosa
entre rebanadas de algo.
Un filete bien cortado que se acomoda
entre sábanas de moda y expectativas.
El olor de nuestros cuerpos cuando hicimos
este país jutos, por tu lado amando tanto, construyendo,
por mi lado cumpliendo la narración, devorando.
El repertorio de excusas y recuerdos,
entre la entretenida esgrima de encontrarte
y el peligroso olvido del tenerte, con sus verbos.
Y la tensión superficial
entre el fantasma de lo que soy, a este lado,
y la realidad de lo que eres, al otro.
Y lo que sientes.
Y lo que siento.
miércoles, 30 de marzo de 2016
Reino de barro
Vas a la zaga de tus intenciones.
Los pies bruñidos por la sal de los intentos.
¿Es que no reconoces tu identidad
en la historia de tus hechos a medias?
Soy yo, sin duda, mientras canto y te veo,
quiero decir, me veo marchar con otro rumbo.
Otro, porque apenas reconozco, a ese que va
como loco persiguiendo, qué, intenciones,
como loco por el brillo de sus pies o sus intentos.
Ese que no nos reconoce, míralo, sal, pregúntale:
¿qué intenta decir de tí y de mi, que tanto
se quieren?
Los pies bruñidos por la sal de los intentos.
¿Es que no reconoces tu identidad
en la historia de tus hechos a medias?
Soy yo, sin duda, mientras canto y te veo,
quiero decir, me veo marchar con otro rumbo.
Otro, porque apenas reconozco, a ese que va
como loco persiguiendo, qué, intenciones,
como loco por el brillo de sus pies o sus intentos.
Ese que no nos reconoce, míralo, sal, pregúntale:
¿qué intenta decir de tí y de mi, que tanto
se quieren?
martes, 29 de marzo de 2016
Gota de tinta
Nada acude a ningún lugar preciso,
ni abandona nunca una ruta marcada.
Cuanto menos los objetos creados
por el hombre, que nace a la sombra
de sus objetos.
Nadie acude nunca a ningún lugar
ocupado por la mente o el destino.
Excepto las palabras, que viven
de ir atesorando movimientos
en un no se sabe qué ser de sombras.
ni abandona nunca una ruta marcada.
Cuanto menos los objetos creados
por el hombre, que nace a la sombra
de sus objetos.
Nadie acude nunca a ningún lugar
ocupado por la mente o el destino.
Excepto las palabras, que viven
de ir atesorando movimientos
en un no se sabe qué ser de sombras.
lunes, 28 de marzo de 2016
Plasma fortuito
Terrible charlatán. Babosa que interrumpe
la profunda descomposición del suelo.
¿Eres tú el empeño de la fatídica distancia?
¿Eres tú el espejo de todas las simetrías?
A la mañana firmas con un precio y a la tarde
un recuerdo dudoso ha cambiando el tacto
del papel.
la profunda descomposición del suelo.
¿Eres tú el empeño de la fatídica distancia?
¿Eres tú el espejo de todas las simetrías?
A la mañana firmas con un precio y a la tarde
un recuerdo dudoso ha cambiando el tacto
del papel.
domingo, 27 de marzo de 2016
Contorsión del trazo
Cierra la puerta o se saldrá fingiendo
mi cuerpo sobre un orden atrasado
de sed.
La ciudad es la taza en la que baño
mi cuerpo para ser probado a la hora
del té.
Delante de este texto he de mojar
mi cuerpo que es el mapa interurbano
que lee.
Las calles y los versos con el humo,
mi cuerpo azucarado de recuerdos,
se ven.
Dudas minúsculas se van a casa.
Mi cuerpo para y quiere que en seguida
te des.
mi cuerpo sobre un orden atrasado
de sed.
La ciudad es la taza en la que baño
mi cuerpo para ser probado a la hora
del té.
Delante de este texto he de mojar
mi cuerpo que es el mapa interurbano
que lee.
Las calles y los versos con el humo,
mi cuerpo azucarado de recuerdos,
se ven.
Dudas minúsculas se van a casa.
Mi cuerpo para y quiere que en seguida
te des.
sábado, 26 de marzo de 2016
Fuente tipográfica
Desde donde rezuma la tierra y el pacto con el tiempo.
¿Vas a entregarme otro secreto ahora en tu cintura?
Allí acunden las aves, con sus cantos, los insectos
con sus sensibles esquinas donde colapsa el amor.
Allí toman apuntes científicos y periodistas, dudan
si es materia de autobiografía.
Desde donde aguardo otro encuentro contigo,
otro debate en torno a las delicias.
¿Vas a entregarme otro secreto ahora en tu cintura?
Allí acunden las aves, con sus cantos, los insectos
con sus sensibles esquinas donde colapsa el amor.
Allí toman apuntes científicos y periodistas, dudan
si es materia de autobiografía.
Desde donde aguardo otro encuentro contigo,
otro debate en torno a las delicias.
viernes, 25 de marzo de 2016
Glaciar
Aviso con verdad para quien obre
al margen de lo público y notorio:
no tengo prisa, pero a quien le sobre
este escurrir el bulto entre el jolgorio
de tanto predicarnos en secreto
he de darle un final gravitatorio.
Quién sabe que caí en el alfabeto
que es el quererte en perspectiva insana
de no cubrir distancias por completo.
Quién osa y quién perdona y quién profana
y quién en este irse de la lengua
tantos sobornos ajustados gana
como para acallar la extraña mengua
que es el decir vestidos de entelequias
que no diremos más si se deslengua
que en el silencio brotan las acequias,
que en el silencio vibran los cimientos,
que en el silencio viven las exequias
que entierran este río de lamentos
sin lápida ni féretro ni abrigo,
sin balanza, sin pesos, sin momentos.
Esta moneda falsa del no digo
se roba a su perfil su propio trazo
y tanto no decir lleva consigo
un verso que ara yerto con su lazo
y deja con pesar sus labios flojos
al beso que no fue y hasta el abrazo.
Con el sudor en lágrimas sin ojos
voy a batir orgasmo tras orgasmo
el beneficio de estos mil cerrojos.
A quien vaya a invertir en el espasmo
le sugiero que espere a que recobre
el aliento perdido en el sarcasmo.
No pienso compartir este as de cobre,
que de oro se vendía a la mañana
y que en secreto escondo en este sobre.
No espero el alma que le venga en gana
ni espero el material que bien lo cobre,
pues esta bolsa de metal salobre
se ha disuelto en la lengua castellana.
al margen de lo público y notorio:
no tengo prisa, pero a quien le sobre
este escurrir el bulto entre el jolgorio
de tanto predicarnos en secreto
he de darle un final gravitatorio.
Quién sabe que caí en el alfabeto
que es el quererte en perspectiva insana
de no cubrir distancias por completo.
Quién osa y quién perdona y quién profana
y quién en este irse de la lengua
tantos sobornos ajustados gana
como para acallar la extraña mengua
que es el decir vestidos de entelequias
que no diremos más si se deslengua
que en el silencio brotan las acequias,
que en el silencio vibran los cimientos,
que en el silencio viven las exequias
que entierran este río de lamentos
sin lápida ni féretro ni abrigo,
sin balanza, sin pesos, sin momentos.
Esta moneda falsa del no digo
se roba a su perfil su propio trazo
y tanto no decir lleva consigo
un verso que ara yerto con su lazo
y deja con pesar sus labios flojos
al beso que no fue y hasta el abrazo.
Con el sudor en lágrimas sin ojos
voy a batir orgasmo tras orgasmo
el beneficio de estos mil cerrojos.
A quien vaya a invertir en el espasmo
le sugiero que espere a que recobre
el aliento perdido en el sarcasmo.
No pienso compartir este as de cobre,
que de oro se vendía a la mañana
y que en secreto escondo en este sobre.
No espero el alma que le venga en gana
ni espero el material que bien lo cobre,
pues esta bolsa de metal salobre
se ha disuelto en la lengua castellana.
jueves, 24 de marzo de 2016
Acequia
I
Cuando nadaba
de muro a muro en la piscina, pensaba en ti.
Cuando caminaba
rizando nudos por callejones imaginarios
de mi casa hasta el centro y de vuelta hasta
mi casa, pensaba en ti.
Cuando conducía
tirando del paisaje que es la piel de esta tierra
hacia un atrás que jamás habría de visitar
obviado medio o fruto del viaje escuchando
la música que arbitraria sobaba el en momento,
pensaba en ti.
II
Y eras tú, sin duda, quien pilotaba mi cuerpo,
como ahora en este instante mis ojos que obvian
y mis labios como singular argonauta, cada músculo
que aspira con esfuerzo a conocer el corazón.
III
¿Por qué crees que te amo?
Tú que realmente
ocupabas una esquina en el buzón,
buzón que realmente
era un delirio de imagen en mi educación,
educación que realmente
iba muriendo contigo para que fuera,
no sé, otra cosa.
¿Por qué crees que te amo?
IV
La razón de tu respuesta
exigirá que fundemos
una nueva psicología
que nos sirva esta noche.
Cuando nadaba
de muro a muro en la piscina, pensaba en ti.
Cuando caminaba
rizando nudos por callejones imaginarios
de mi casa hasta el centro y de vuelta hasta
mi casa, pensaba en ti.
Cuando conducía
tirando del paisaje que es la piel de esta tierra
hacia un atrás que jamás habría de visitar
obviado medio o fruto del viaje escuchando
la música que arbitraria sobaba el en momento,
pensaba en ti.
II
Y eras tú, sin duda, quien pilotaba mi cuerpo,
como ahora en este instante mis ojos que obvian
y mis labios como singular argonauta, cada músculo
que aspira con esfuerzo a conocer el corazón.
III
¿Por qué crees que te amo?
Tú que realmente
ocupabas una esquina en el buzón,
buzón que realmente
era un delirio de imagen en mi educación,
educación que realmente
iba muriendo contigo para que fuera,
no sé, otra cosa.
¿Por qué crees que te amo?
IV
La razón de tu respuesta
exigirá que fundemos
una nueva psicología
que nos sirva esta noche.
miércoles, 23 de marzo de 2016
Pozos dragados
Ven a buscarme, aunque sea con
la lengua musitando entre silencios,
aunque sea con la crepitante y cerebral
hoguera de tus sentimientos,
aunque sea con la memoria tentándose
en los dedos, no labios, y sus yemas.
Porque he de encontrarte, aunque sea
con los dientes mordiendo carne o pradera
que lejos de la nieve también será tuya,
con el pecho exhausto no por la distancia
ni por la velocidad, sino por la emoción,
con el arrebato de la desnudez que botón
a botón sin espacio ni tiempo también
será tuya,
aunque sea con el destino fatal de los valientes,
aunque sea con los brazos gloriosos de la juventud.
la lengua musitando entre silencios,
aunque sea con la crepitante y cerebral
hoguera de tus sentimientos,
aunque sea con la memoria tentándose
en los dedos, no labios, y sus yemas.
Porque he de encontrarte, aunque sea
con los dientes mordiendo carne o pradera
que lejos de la nieve también será tuya,
con el pecho exhausto no por la distancia
ni por la velocidad, sino por la emoción,
con el arrebato de la desnudez que botón
a botón sin espacio ni tiempo también
será tuya,
aunque sea con el destino fatal de los valientes,
aunque sea con los brazos gloriosos de la juventud.
martes, 22 de marzo de 2016
Goteo
Tuvieron que salir los hombres libres.
Después llegó el turno para los racionales.
Luego llamaron a los invulnerables.
Así quedó el océano, sus rocas y sus cantos.
Después llegó el turno para los racionales.
Luego llamaron a los invulnerables.
Así quedó el océano, sus rocas y sus cantos.
lunes, 21 de marzo de 2016
Reflejo a orillas del lago
El árbol que tiene raíces profundas quién sabe
qué extensa copa alzará sobre el suelo.
Su sombra, los coloridos raíles metropolitanos
dibujados en la s paredes entre anuncio y cartel.
Sus flores en los be sos y en las bibliotecas,
en las no ti ciasde vio lentos at entados yac cidentes
en ec onomía y relig ión, según di cta lacie ncia.
Q uiéns abec uál es la n atur alez ades us pája ros,
l aca ligra fía de su si nse ctos, la i nd es cifra blec anción
q ue si lba elm ás lig er o v iento e nb us c ad e l am ue rte.
qué extensa copa alzará sobre el suelo.
Su sombra, los coloridos raíles metropolitanos
dibujados en la s paredes entre anuncio y cartel.
Sus flores en los be sos y en las bibliotecas,
en las no ti ciasde vio lentos at entados yac cidentes
en ec onomía y relig ión, según di cta lacie ncia.
Q uiéns abec uál es la n atur alez ades us pája ros,
l aca ligra fía de su si nse ctos, la i nd es cifra blec anción
q ue si lba elm ás lig er o v iento e nb us c ad e l am ue rte.
domingo, 20 de marzo de 2016
sábado, 19 de marzo de 2016
La tierra es húmeda
A poco de escarbar encontrábamos agua.
El barro volvía el juego impracticable.
Llegábamos a casa con la ropa rebozada, tan sucia
que las lavadoras encontraban en ti y en mí su imposible.
Caminando, caminando, llegaremos hasta el mar.
Es difícil perderse, incluso de noche: duermes
o casi en el asiento de un coche, mientras conduce
tu amante, tu profesor, tu amigo, tu padre.
Él habla mucho, o apenas dice cuatro palabras,
sobre el amor, el incesto, la castración, los griegos,
la ironía o el destino; pero tú sabes que adonde
te lleva es al mar, ese libro aún no desecado.
Miras las nubes que vienen de regreso.
A ellas podrías pedirles consejo.
El barro volvía el juego impracticable.
Llegábamos a casa con la ropa rebozada, tan sucia
que las lavadoras encontraban en ti y en mí su imposible.
Caminando, caminando, llegaremos hasta el mar.
Es difícil perderse, incluso de noche: duermes
o casi en el asiento de un coche, mientras conduce
tu amante, tu profesor, tu amigo, tu padre.
Él habla mucho, o apenas dice cuatro palabras,
sobre el amor, el incesto, la castración, los griegos,
la ironía o el destino; pero tú sabes que adonde
te lleva es al mar, ese libro aún no desecado.
Miras las nubes que vienen de regreso.
A ellas podrías pedirles consejo.
viernes, 18 de marzo de 2016
jueves, 17 de marzo de 2016
Cómo me garantizas
¿Cómo me garantizas que ese es tu cuerpo
y no el estado meteorológico de tu metabolismo?
¿Cómo me garantizas que intento explicarte a ti
y no a las huellas de tus obras?
En tu memoria soy la ilusión de alguien
que supo comprenderte en un momento
cuando tú eras la ilusión de alguien
que sabía que yo, iluso, pudiera comprenderte.
Así pues, consigas o no convencerme de esto
o lo contrario: déjame llegar
al histórico o futuro puerto de tu cuerpo,
con todas estas dudas de éxito fatal,
de aún más dudosa solución.
Déjame llegar a lo que aún llamo, amor mío,
el terrizo perfume de tu pantera cabello.
Déjame llegar a lo que aún llamo, amor mío,
el manantial no urbanizado de tus labios.
Déjame llegar a lo que aún llamo, amor mío,
unas veces tibio, otras veces frío,
el siempre siempre tacto de tus dedos.
y no el estado meteorológico de tu metabolismo?
¿Cómo me garantizas que intento explicarte a ti
y no a las huellas de tus obras?
En tu memoria soy la ilusión de alguien
que supo comprenderte en un momento
cuando tú eras la ilusión de alguien
que sabía que yo, iluso, pudiera comprenderte.
Así pues, consigas o no convencerme de esto
o lo contrario: déjame llegar
al histórico o futuro puerto de tu cuerpo,
con todas estas dudas de éxito fatal,
de aún más dudosa solución.
Déjame llegar a lo que aún llamo, amor mío,
el terrizo perfume de tu pantera cabello.
Déjame llegar a lo que aún llamo, amor mío,
el manantial no urbanizado de tus labios.
Déjame llegar a lo que aún llamo, amor mío,
unas veces tibio, otras veces frío,
el siempre siempre tacto de tus dedos.
miércoles, 16 de marzo de 2016
Cuenca ocular
Hasta allí remontan
como peces fanáticos, lujuriosos,
recuerdos, sentimientos, tentaciones.
Vienen desde la terquedad del día.
Vienen desde la esponja hormonal.
Vienen desde los comentarios arbitrarios.
Vienen desde el pasado y el canto del relato.
Vienen desde ti.
Vienen desde el tacto de las cosas.
Como si ese fuera el santuario de la lluvia,
tan lejos, en verdad, al que sólo se llega
por leyendas
y sólo los héroes.
como peces fanáticos, lujuriosos,
recuerdos, sentimientos, tentaciones.
Vienen desde la terquedad del día.
Vienen desde la esponja hormonal.
Vienen desde los comentarios arbitrarios.
Vienen desde el pasado y el canto del relato.
Vienen desde ti.
Vienen desde el tacto de las cosas.
Como si ese fuera el santuario de la lluvia,
tan lejos, en verdad, al que sólo se llega
por leyendas
y sólo los héroes.
martes, 15 de marzo de 2016
Ciénaga de tinta y luz
"[...] hay efectos de anclaje, desmoronamientos de bordes, estrategias de abordaje y de desbordamiento, estricturas de atadura o de amarre, lugares de reversión, de estrangulamiento o de double bind. Son constitutivos del proceso mismo de la atesis, y hay que dar cuenta de ellos [...]"
(Jacques Derrida: La tarjeta postal: De Sócrates a Freud y más allá.
Especular - Sobre Freud. 1. Advertencias. La atesis)
lunes, 14 de marzo de 2016
Tú eres mi síntoma
El síntoma es un otro
con el que uno congenia.
¿Le diremos:
"¡ea, pues, desaparece!"?
¿Tenemos ya reservada
su plaza en el olvido?
Aledaño a mí, siendo otro.
Mordisqueando mi historia
siendo otro. Puntuando
con meticulosa precisión
el ritmo de mi cuerpo
siendo otro. Leyéndome.
Cuando te conocí
eras apenas una ráfaga de viento en el paisaje.
Ahora sé
que pronto me echarás de menos, pues sin mí,
síntoma, ¿qué dirás que eres?: ¿quien dirás que fui?
Sí: siendo, mordiendo, puntuando, leyendo...
Amando mi cadáver de antemano.
con el que uno congenia.
¿Le diremos:
"¡ea, pues, desaparece!"?
¿Tenemos ya reservada
su plaza en el olvido?
Aledaño a mí, siendo otro.
Mordisqueando mi historia
siendo otro. Puntuando
con meticulosa precisión
el ritmo de mi cuerpo
siendo otro. Leyéndome.
Cuando te conocí
eras apenas una ráfaga de viento en el paisaje.
Ahora sé
que pronto me echarás de menos, pues sin mí,
síntoma, ¿qué dirás que eres?: ¿quien dirás que fui?
Sí: siendo, mordiendo, puntuando, leyendo...
Amando mi cadáver de antemano.
domingo, 13 de marzo de 2016
Terapia de Hera
Memoria: establos de Augías.
Ya en malolientes olvidos
o recuerdos fermentados
tras basílicos candados,
ahí está todo, estiércol sobre estiércol,
y su olor empaña el futuro de los dioses.
Cada amanecer termina el plazo.
Hay que limpiar el establo
en el río de los sueños y nacer
convertido, odio y cariño,
en un héroe, vestido, fuerza
y perdón, con una túnica nueva
en la mañana de los pastos.
Ya en malolientes olvidos
o recuerdos fermentados
tras basílicos candados,
ahí está todo, estiércol sobre estiércol,
y su olor empaña el futuro de los dioses.
Cada amanecer termina el plazo.
Hay que limpiar el establo
en el río de los sueños y nacer
convertido, odio y cariño,
en un héroe, vestido, fuerza
y perdón, con una túnica nueva
en la mañana de los pastos.
sábado, 12 de marzo de 2016
Al pasar la barca
Como si el hombre tuviera
un medidor de violencia,
un hito en que calibrar
su exactitud y pureza.
La humanidad y los hombres,
¿qué casa tienen tranquila?,
¿qué natural condición?,
¿qué lección bien aprendida?,
que de agresivas lecturas
les libere en sus recuerdos,
que de intenciones humanas
liberen a sus deseos.
¿No fueron hombres humanos
los del diente y la frontera?
¿No los del billete falso
y los del hierro y la piedra?
Estos que pueblan las calles,
que cifran con instrumentos
el límite de la barbarie
en sus mismísimos sueños,
apenas saben medir
la distancia con la muerte,
y apenas saben si el hombre
y la mujer se parecen.
un medidor de violencia,
un hito en que calibrar
su exactitud y pureza.
La humanidad y los hombres,
¿qué casa tienen tranquila?,
¿qué natural condición?,
¿qué lección bien aprendida?,
que de agresivas lecturas
les libere en sus recuerdos,
que de intenciones humanas
liberen a sus deseos.
¿No fueron hombres humanos
los del diente y la frontera?
¿No los del billete falso
y los del hierro y la piedra?
Estos que pueblan las calles,
que cifran con instrumentos
el límite de la barbarie
en sus mismísimos sueños,
apenas saben medir
la distancia con la muerte,
y apenas saben si el hombre
y la mujer se parecen.
viernes, 11 de marzo de 2016
Terreno de aluvión
Esta es la demagogia del cuerpo:
que desconoce si ha sido así o de otra
manera turbiamente pintada;
que escoge la tendencia que el azar le insinúa,
vestida de alimento, residuo o casa;
que anda por ahí proponiendo estructuras,
deseos, modas, catálogos, enfermedades.
Esta es la demagogia del cuerpo:
si la boca se te deshace, sueña y analíza-
me con la yema de tus dedos;
si las manos anudan sus sí mismos imposibles,
ve tejiéndome caminos con tus piernas;
si el hueso es el imperio del cansancio,
báilame con la epopeya de tus ojos;
y si allí repican las lágrimas y el sopor,
léeme con tu sexo infalible; y falto el sexo
inúndame a recuerdos contigo certeros o inventados.
Esta es la demagogia del cuerpo,
que dice yo aquí y tú allá, uno antes otro
después, con todos esos países que se llaman
tu origen, con todos esos idiomas en que expresas
mil dudas, con todo ese calor de viaje frustrado,
muy detrás, tras el barrizal de la esperanza,
muy detras, tras el biombo de todo
lo que nos dijimos.
que desconoce si ha sido así o de otra
manera turbiamente pintada;
que escoge la tendencia que el azar le insinúa,
vestida de alimento, residuo o casa;
que anda por ahí proponiendo estructuras,
deseos, modas, catálogos, enfermedades.
Esta es la demagogia del cuerpo:
si la boca se te deshace, sueña y analíza-
me con la yema de tus dedos;
si las manos anudan sus sí mismos imposibles,
ve tejiéndome caminos con tus piernas;
si el hueso es el imperio del cansancio,
báilame con la epopeya de tus ojos;
y si allí repican las lágrimas y el sopor,
léeme con tu sexo infalible; y falto el sexo
inúndame a recuerdos contigo certeros o inventados.
Esta es la demagogia del cuerpo,
que dice yo aquí y tú allá, uno antes otro
después, con todos esos países que se llaman
tu origen, con todos esos idiomas en que expresas
mil dudas, con todo ese calor de viaje frustrado,
muy detrás, tras el barrizal de la esperanza,
muy detras, tras el biombo de todo
lo que nos dijimos.
jueves, 10 de marzo de 2016
Ritmo geológico
El día se coló por el bolsillo
en un desliz-glaciar.
Oyes el crugir de los caminos
anotando millones de secretos.
Cierto, amor:
sé, pero quise decir noche.
en un desliz-glaciar.
Oyes el crugir de los caminos
anotando millones de secretos.
Cierto, amor:
sé, pero quise decir noche.
miércoles, 9 de marzo de 2016
Abrevadero
La boca puesta en la hierba,
el ojo fijo en el lobo.
Como la lengua gestiona
lo que salta en las entrañas,
nadie diría que esto
es una obra humana.
el ojo fijo en el lobo.
Como la lengua gestiona
lo que salta en las entrañas,
nadie diría que esto
es una obra humana.
martes, 8 de marzo de 2016
Hipnosis
Mirada milimétrica en el móvil
leyendo
mientras, la cucharilla en el café,
deslizas
elipses distraídas lentamente
con quién
cosquillas el aroma de un deseo
que admiro.
A veces siento tentación de ser
juzgado.
Corriges la postura de tu blusa.
Me encanta.
leyendo
mientras, la cucharilla en el café,
deslizas
elipses distraídas lentamente
con quién
cosquillas el aroma de un deseo
que admiro.
A veces siento tentación de ser
juzgado.
Corriges la postura de tu blusa.
Me encanta.
lunes, 7 de marzo de 2016
Charco
Usted va a ser interrogado por todos sus vicios
(aún no hay matemática para su número), por más
que sus preguntas sean inteligibles:
donde su interrogación empieza y acaba
(aún no hay matemática para su geometría), por más
que la cota de su línea sea la censura de su posesión.
Los arqueólogos han dragado la cisterna en que se sirve
de alimento a sí mismo (aún no -por más-
hay matemática para su censo) hasta hallar la pose,
posible posición de la pregunta, del vicio y de esta cifra.
Pero usted, no yo, ni mi espejo ni mi sombra,
ni, por supuesto, el hermoso sendero en que transita mi amor.
(aún no hay matemática para su número), por más
que sus preguntas sean inteligibles:
donde su interrogación empieza y acaba
(aún no hay matemática para su geometría), por más
que la cota de su línea sea la censura de su posesión.
Los arqueólogos han dragado la cisterna en que se sirve
de alimento a sí mismo (aún no -por más-
hay matemática para su censo) hasta hallar la pose,
posible posición de la pregunta, del vicio y de esta cifra.
Pero usted, no yo, ni mi espejo ni mi sombra,
ni, por supuesto, el hermoso sendero en que transita mi amor.
domingo, 6 de marzo de 2016
Masculinos
Un hombre escribe en plena salina,
va arando sus versos con la cuchilla de su sombra.
Los vecinos de la ciudad le reprochan:
no es así la caligrafía del mar.
El hombre les responde: mira el carbón
de mi pelo y mi sangre.
va arando sus versos con la cuchilla de su sombra.
Los vecinos de la ciudad le reprochan:
no es así la caligrafía del mar.
El hombre les responde: mira el carbón
de mi pelo y mi sangre.
sábado, 5 de marzo de 2016
Capacidad de discernimiento limitada
Fui el apetito apresurado de la tierra, fui
a la tierra por un recóndito sendero,
comúnmente transitado. Por tu cuerpo
deudor de diversión y destino.
Diversión o destino el trayecto
hasta tu cuerpo o la tierra.
El hambre de tu cuerpo, la apresurada
nomenclatura de tu cuerpo por partes
en mis manos, mis ojos, mis dientes, mis labios.
Apresurada distancia entre tu cuerpo y el mío.
Oí decir que este poema sería la distancia
entre tu cuerpo y el mío:
entre mis ojos, que imitaron
el color del cielo o de la tierra,
y tus ojos, que imitaron
el color del cielo o de la tierra.
a la tierra por un recóndito sendero,
comúnmente transitado. Por tu cuerpo
deudor de diversión y destino.
Diversión o destino el trayecto
hasta tu cuerpo o la tierra.
El hambre de tu cuerpo, la apresurada
nomenclatura de tu cuerpo por partes
en mis manos, mis ojos, mis dientes, mis labios.
Apresurada distancia entre tu cuerpo y el mío.
Oí decir que este poema sería la distancia
entre tu cuerpo y el mío:
entre mis ojos, que imitaron
el color del cielo o de la tierra,
y tus ojos, que imitaron
el color del cielo o de la tierra.
viernes, 4 de marzo de 2016
Tú y yo ante el estructuralismo
Una gota de ciénaga fotando en
el espacio, preñada
de algas y bacterias y de esos
animalitos que resultan
tan difíciles de clasificar.
Una gota de tinta distraída
en un disco de luz,
en una cinta de luz,
en un suspiro de luz.
Una opinión desdeñosa,
un sentimiento desafortunado,
y sus colosales consecuencias
tan difíciles de ser puestas,
puestas en función.
el espacio, preñada
de algas y bacterias y de esos
animalitos que resultan
tan difíciles de clasificar.
Una gota de tinta distraída
en un disco de luz,
en una cinta de luz,
en un suspiro de luz.
Una opinión desdeñosa,
un sentimiento desafortunado,
y sus colosales consecuencias
tan difíciles de ser puestas,
puestas en función.
jueves, 3 de marzo de 2016
Telecomunicaciones
Ni entonces podríamos haberlo contado.
Subíamos en bicicleta las curvas de la sierra, hasta llegar a los hermosos embalses con sus presas imponentes, hasta los alegres y limpios arroyos, prados luminosos, bosques oscuros, ruinas de moros y romanos, miradores desde los que se contemplaba diminuta toda la ciudad.
Nuestros cuerpos eran jóvenes, fuertes
nuestras piernas. El mundo y sus aventuras
no cabían en la palma de una mano,
ni en los imprecisos límites
de un poema como este.
miércoles, 2 de marzo de 2016
Eros y Psique
Espera un momento más;
porque si llego hasta donde estás
y no te encuentro, sabe dios
qué hará de mí
nuestro deseo.
porque si llego hasta donde estás
y no te encuentro, sabe dios
qué hará de mí
nuestro deseo.
lunes, 29 de febrero de 2016
Terreno de aluvión
El pasado es provisional.
Este detalle queda
a la espera de ser
otro detalle.
Lo que dijiste ya está cambiando el lenguaje.
Ese nuevo lenguaje ya está cambiando la historia.
Y en esa nueva historia ya está cambiado lo que dijiste.
Y así hasta el argumento más estable
de nuestro amor.
No quieras entrar en detalle. Este detalle
queda
a la espera de ser otro
detalle. ¿Qué te voy a contar? ¿Qué
vamos a contarnos?
Porque el pasado es y sigue siendo
y siempre ha sido
provisional.
Este detalle queda
a la espera de ser
otro detalle.
Lo que dijiste ya está cambiando el lenguaje.
Ese nuevo lenguaje ya está cambiando la historia.
Y en esa nueva historia ya está cambiado lo que dijiste.
Y así hasta el argumento más estable
de nuestro amor.
No quieras entrar en detalle. Este detalle
queda
a la espera de ser otro
detalle. ¿Qué te voy a contar? ¿Qué
vamos a contarnos?
Porque el pasado es y sigue siendo
y siempre ha sido
provisional.
domingo, 28 de febrero de 2016
Estratos de otro caos alfabético.
De la entrega tenaz filibustero,
dale este envío al norte de la paz
y copia con esmero su soporte:
La tierra ya ha inundado su destino
y nos toca bregar corriente a nado
el fondo y su cretino meditar.
La vertical la toman por descaro
no hay lodo que dragar y los que asoman
son los hijos del raro son de amar.
¿Cómo salvar la escasa superficie
que entre los venideros años pasa
como en otra molicie de senderos?
¿O cómo destejer el fango helado
que dentro, en la garganta, ha de crecer
como un hilo del hado se quebranta?
No te detenga el oro ni la prisa,
ni escuches a las fuerzas, ni el decoro.
Entrégalo en tu risa, cuando ejerzas
el llanto por derecho y el tesón
por occidente, ciego de despecho.
Correo del perdón que me deniego.
dale este envío al norte de la paz
y copia con esmero su soporte:
La tierra ya ha inundado su destino
y nos toca bregar corriente a nado
el fondo y su cretino meditar.
La vertical la toman por descaro
no hay lodo que dragar y los que asoman
son los hijos del raro son de amar.
¿Cómo salvar la escasa superficie
que entre los venideros años pasa
como en otra molicie de senderos?
¿O cómo destejer el fango helado
que dentro, en la garganta, ha de crecer
como un hilo del hado se quebranta?
No te detenga el oro ni la prisa,
ni escuches a las fuerzas, ni el decoro.
Entrégalo en tu risa, cuando ejerzas
el llanto por derecho y el tesón
por occidente, ciego de despecho.
Correo del perdón que me deniego.
sábado, 27 de febrero de 2016
Tropieza con nosotros este cielo
El viento.
Va dejando su aliento
y una canosa barbilla de hielo.
Se marcha y llega y todavía pasa
buscando en su memoria su loca casa,
loco de antigua algarabía, suelo
para el techo del lago,
cuerdo a las órdenes de un mago, vuelo
de su fragancia en pos,
de tu ternura y tos
de nuestras ateridas esperanzas.
¿A qué barco nos lanzas,
viento de ronca altanería, cielo?
Pero no es una tumba, es sólo un velo
sobre el que patinar con alegría
cuando se acerque el día del adiós.
Va dejando su aliento
y una canosa barbilla de hielo.
Se marcha y llega y todavía pasa
buscando en su memoria su loca casa,
loco de antigua algarabía, suelo
para el techo del lago,
cuerdo a las órdenes de un mago, vuelo
de su fragancia en pos,
de tu ternura y tos
de nuestras ateridas esperanzas.
¿A qué barco nos lanzas,
viento de ronca altanería, cielo?
Pero no es una tumba, es sólo un velo
sobre el que patinar con alegría
cuando se acerque el día del adiós.
viernes, 26 de febrero de 2016
jueves, 25 de febrero de 2016
Hiperrealidad
¿Por qué se arroga la narración
privilegios de verosimilitud?
Tú me contabas historias.
Tú me argumentabas
con piruetas lógicas,
con metáforas accidentales,
con repeticiones mágicas,
con paradigmas situacionales.
Y yo me dejaba complaciente de mí.
Y yo te deseaba curioseante de ti.
Y a nuestro lado se derramaba el mundo.
Y por nuestros interiores se nos escurría
el mundo. Sépase
que nos estábamos inventando todo
el mundo. Sépase
que el amor nos creaba y aún nos saborea
como si nunca hubiera dejado de creer.
privilegios de verosimilitud?
Tú me contabas historias.
Tú me argumentabas
con piruetas lógicas,
con metáforas accidentales,
con repeticiones mágicas,
con paradigmas situacionales.
Y yo me dejaba complaciente de mí.
Y yo te deseaba curioseante de ti.
Y a nuestro lado se derramaba el mundo.
Y por nuestros interiores se nos escurría
el mundo. Sépase
que nos estábamos inventando todo
el mundo. Sépase
que el amor nos creaba y aún nos saborea
como si nunca hubiera dejado de creer.
miércoles, 24 de febrero de 2016
Monstruos de tinta y luz
¿Por qué no cruzas el océano?
Atraviesas a nado las corrientes del Golfo,
bajo el mar de los Sargazos, sobre los abismos
de Challenger o los arrecifes de la Gran Barrera.
¿Qué son para ti, sino rúbricas en tu fantasía?
Igual que los eventos que ondulan tu pasado.
¿Por qué no cruzas cuanto sucedió?
Atraviesas a nado lo que hicimos y hablamos.
Fantasías a la deriva, grandes mamíferos,
historias de leyendas que ya no nos dan miedo.
Y arribas aquí. En este humedal que aún
no se ha terminado.
Y arribas aquí. En este humedal que aún
te espera y te mira
como si nunca hubiera parado de leer.
Atraviesas a nado las corrientes del Golfo,
bajo el mar de los Sargazos, sobre los abismos
de Challenger o los arrecifes de la Gran Barrera.
¿Qué son para ti, sino rúbricas en tu fantasía?
Igual que los eventos que ondulan tu pasado.
¿Por qué no cruzas cuanto sucedió?
Atraviesas a nado lo que hicimos y hablamos.
Fantasías a la deriva, grandes mamíferos,
historias de leyendas que ya no nos dan miedo.
Y arribas aquí. En este humedal que aún
no se ha terminado.
Y arribas aquí. En este humedal que aún
te espera y te mira
como si nunca hubiera parado de leer.
martes, 23 de febrero de 2016
Lucha contra el Destino
En la laguna, un claro de tormenta.
Lápiz de labios, plato de tormento.
Iba a brazo partido a bregar en el charco,
a separar el fango del lodo, el lodo del barro.
Salía patizambo con esos pastiches terrunos
pegados a las botas que la lluvia no conseguía
limpiar.
A inundarme de cuerpos, a pensar en pantanos.
Pero se acerca la cita con mi amante y, amigos,
el humor está asegurado.
Lápiz de labios, plato de tormento.
Iba a brazo partido a bregar en el charco,
a separar el fango del lodo, el lodo del barro.
Salía patizambo con esos pastiches terrunos
pegados a las botas que la lluvia no conseguía
limpiar.
A inundarme de cuerpos, a pensar en pantanos.
Pero se acerca la cita con mi amante y, amigos,
el humor está asegurado.
lunes, 22 de febrero de 2016
Pretensión endémica
Cuando estoy a solas
le hablo a mi enfermedad.
¿Por qué no dejas el suelo tranquilo?
Cimientos ortográficos hasta la Anti-Babel.
Con arado romano, con mina romana.
Soy el ensayo de tus prospecciones arqueológicas.
El tubo de ensayo para futura y petrólea energía.
En estos tiempos hermanos, de tanta negra palavra.
En estos tiempos hermanos, de tanta peregrina monería .
En estos tiempos, en fin, de climas tan desmemoriados.
¿Por qué no dejas el suelo tranquilo, mi segura inversión?
Acaso te crees el firmamento, padre
del tiempo, hijo y amante de la tierra.
Pero te siento temblar en cuanto se acerca mi novia,
mi amiga,
mi amor, el extraño apetito de mi muerte.
Eso le digo a veces a mi enfermedad.
le hablo a mi enfermedad.
¿Por qué no dejas el suelo tranquilo?
Cimientos ortográficos hasta la Anti-Babel.
Con arado romano, con mina romana.
Soy el ensayo de tus prospecciones arqueológicas.
El tubo de ensayo para futura y petrólea energía.
En estos tiempos hermanos, de tanta negra palavra.
En estos tiempos hermanos, de tanta peregrina monería .
En estos tiempos, en fin, de climas tan desmemoriados.
¿Por qué no dejas el suelo tranquilo, mi segura inversión?
Acaso te crees el firmamento, padre
del tiempo, hijo y amante de la tierra.
Pero te siento temblar en cuanto se acerca mi novia,
mi amiga,
mi amor, el extraño apetito de mi muerte.
Eso le digo a veces a mi enfermedad.
domingo, 21 de febrero de 2016
sábado, 20 de febrero de 2016
Gachas de tinta
El diccionario es un síntoma recurrente
y los que veneran el ritmo no suelen
buscar la correcta definición del espacio.
Los que veneran el ritmo no suelen
dejar la miga correcta de pan en el camino
de la memoria: el diccionaro que aún
no ha sido escrito ni tatuado. Con la tinta
correcta, los que veneran, el pan del camino
no suele, los que veneran, de memoria
no suelen, a pesar de las leyes, pasar
por aquí.
y los que veneran el ritmo no suelen
buscar la correcta definición del espacio.
Los que veneran el ritmo no suelen
dejar la miga correcta de pan en el camino
de la memoria: el diccionaro que aún
no ha sido escrito ni tatuado. Con la tinta
correcta, los que veneran, el pan del camino
no suele, los que veneran, de memoria
no suelen, a pesar de las leyes, pasar
por aquí.
viernes, 19 de febrero de 2016
Pájaro de invierno
Destila la grafía de tu veneno
y escribe con tus estinfálicas plumas
a mí que soy ciénaga del vuelo
a ella que es flecha y pez
de abril.
y escribe con tus estinfálicas plumas
a mí que soy ciénaga del vuelo
a ella que es flecha y pez
de abril.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)