jueves, 16 de mayo de 2019

Conjuro

Pulgar con índice, corazón y espejo.
Camina hacia una cita, inmersa
en una ciudad cuya historia se desborda.
Presión y gravedad, sofá, gestos, deseos.
La conversación no les pertenece, apuntes.
Los recuerdos se prestan al servicio y en función.
Adivinando el momento aparece una lectura.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Y ahora

Amantes, mirad
cómo se roba el fuego.
El pasado, azucarillo de sueños,
se filtra, célula a célula, confusión
a confusión, entre venas adictas
a los nombres. Quieren volver
a tus labios. Quiero volver
al laberinto abrazado de tu nombre.
Pero hemos encontrado
un pasillo entre pasillos,
una calle entre las calles,
¿tú me encontraste?
¿eras tú la vida?
un momento entre momentos,
una estrella entre las estrellas.

lunes, 13 de mayo de 2019

Apuntes del natural

Ah, sí, confuso, ideas, convenciones.
Apenas ha cambiado, dices, pero es diferente.
Confusiones, si ideas, confesiones.
Es diferente, dices, pero apenas ha cambiado.
El día amanece, como era de esperar.
El corazón late, la mente piensa.
Tampoco hoy sabré del todo quién soy
ni la manera exacta de estar contigo.

domingo, 12 de mayo de 2019

Escribir hoy

¿Qué vas a subrayar,
el mundo que ya existe y sus detalles?
Apenas permanecen en tus movimientos
las volubles caligrafías de los imposibles.
Las viejas noches en el paraíso en un costado,
los viejos mediodías del desierto en otro.
El infierno de los detalles con su fuego de amor.
Escribe ojos, escribe voz, escribe labios.
¿Vas a conformarte con lo que ya hay bajo el sol?
Crea con la marca de tus trazos nueva confianza.
Escribe sobre el suelo, como un cuerpo digno
de ser

besado.

sábado, 11 de mayo de 2019

Ese ruido sembrado

Conocen ese ruido heredero
de los ruidos, ese ruido sembrado.
Lo vieron germinar cuando sólo era estruendo,
apenas un clamor retumbando en los zapatos,
retumbando en las flores y su
violenta economía, violenta historia,
retorcida redacción. Retorcida redacción
de ruidos que vuelan, de ruidos que son
cosidos en rudimentarias operaciones
no demasiado bien anestesiadas.
Así, ruidito en los zapatos, las vísceras,
los motores a reacción y los balcones.
El ruido fatuo que sale de las tumbas.
Podríamos seguir. Ya se ha captado la idea.

miércoles, 8 de mayo de 2019

Precisión

Se buscan, se encuentran, se despiden,
se extrañan, se conocen, se sorprenden,
se despiden, se descubren, se buscan,
se hambrientan, se devoran, se beben,
se ríen, se buscan, se riegan,
y no les hace mella el olvido tenaz,
no les desdibuja el seguir y morderse:
se mueven, se mueven, están ahí
y no se apartan del lugar
y la vida es esta orgía
dilatada en el tiempo.

martes, 7 de mayo de 2019

Lejos de la creencia

Nunca tuve los pies más en la tierra
que cuando andaba el camino
con el que iba a buscarte.

lunes, 6 de mayo de 2019

El mundo invisible

El mundo es invisible.
Quién puede atravesar el bosque de sus sensaciones.
Quién puede sortear los rápidos de sus certezas.
A un lado las posibilidades en fuga, al otro
el enredo sin fin de las historias que
quisimos, no quisimos, nuestras,
colgadas del cuello como un amante
a las venas de su esperanza.
Pero tú atravesaste,
a este lado sin fiebre
de la imaginación,
a la tierna prisión
del ahora que arde.
Y a todo esto tendremos que dar palabra,
pues el mundo invisible no es aquel que no vemos
sino este sin dudas que no nos deja ver.

domingo, 5 de mayo de 2019

Atrevimiento

Una civilización de ladridos,
con más ropa que emociones,
¿de qué se alimenta, que apaga
las estrellas?, cuyos residuos
habrán de perdurar más que sus artes.
Sus palabras se atropellan
más rápido que su memoria.
Sus jugetes gobiernan
al momento y al siempre.
No escuchan, reclaman.
Gritan y gozan. Sufren y callan.
Escriben en el suelo
el futuro o el pasado
de alguna intimidad.

sábado, 4 de mayo de 2019

Sobre el velo del mundo

Continúa la discusión sobre el velo del mundo.
Unos consideran que deben ser revisados
los detalles. Otros abogan por acotar
un sentido común y suficiente.
Fuera el paralelismo entre
la trama o nada. Sea
saltable el sign
ificado, leg
ible en el
signific
ante.
Y o
O.

viernes, 3 de mayo de 2019

Romance

Muerde la distancia, amiga,
hasta que el mar no se note,
que no se pueda pensar
sino este sueño de cobre
que siembra en un cuerpo libre
todo un mundo de prisiones.
El espacio ya no vale
como espacio
Pudiste saldar la deuda
de una noche y otra noche,
cuando borrabas las olas,
cuando guardabas los roces,
y no ahora que en la boca
llevo la sal de tu nombre.

jueves, 2 de mayo de 2019

Querer

Desiste del desglose, allí
no hay final, subsiste
una rizada espiral de 
inconsistencias.

El instrumento se resiste
de medición a ser domado,
consiste en su materia y no
con que has de separar en su
calibre de espesas persistencias.

Vive, sabiendo que buscamos
asistir al momento al vuelo,
casi sueño, casi animal, pero el salto
                                 quiere
                     insistir 
en la distancia y la distancia
quiere insistir en el salto.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Sabor

Por un momento, tiempo, detente y desempaqueta
tu guitarra de minutos y de dedos.
Nada por las cosas, nadie por las sombras.
Si el calor ha dicho algo, si el frío ha callado,
el perfil, la posición de los objetos, guardan
tenaces, despiadados, sospechas y secretos.
No queda, pues, constancia, sino de esto: saber
que no fue memoria la certeza de tus manos
ni recuerdo la fugaz urgencia de tus labios.
Lo demás ha volado ya, sin la mirada en su sitio.
Nadadores, sea más breve, más prolongado
el arpegio de nuestros brazos, en
algún lugar del viaje hay una puerta
amada, hacia nosotros mismos.

jueves, 4 de abril de 2019

Casi cualquier cosa

Cuando tropiezo, no puedo evitarlo,
pienso que tropiezo contigo,
que caigo sobre ti, que es por ti
que no acabo en el suelo,
sino precisamente en este pensamiento,
que yo soy un cuerpo y tú
la caída, que yo caigo y tú
eres el cuerpo que cae a ser
mío, que tú eres la sombra
que se acerca inminente
y me espera en el suelo,
que la caída me bebe
a sorbos de ti y en tus tragos.
Será por eso que vivo
tropezando
con casi cualquier cosa.

miércoles, 3 de abril de 2019

Pinza

En la horquilla del día prendo
el recuerdo de tus
                                  apresuramientos,
las aceleraciones
de los debidos dedos del deseo.
Amanece
entusiasmo
niño azul
obeso
del cielo.
A la tierra
delgada
sombra
gris nostalgia
occidente.

martes, 2 de abril de 2019

Coordenadas

Valederos, ¿es esa seguro
la posición horizontal?
La que, perpendicular,
cuelga curvándose
hacia un muy lejano
sí mismo.

lunes, 1 de abril de 2019

Regocijo

Dígale a la rosa que destrucción,
incertidumbre.
Pero oiga, si sus escudos, pétalos,
rosa de escudos, no sabe escu har.
Dígale, independientemente, de su
imposible entendimiento o a caso
tú, humano,
vives metáfora
de espinas serie de pasos, escudos,
concentrados, sinsaber, escuchando
sólo lo que ya, ahora, presente, dice
y es un grafema exacto de belleza.

lunes, 11 de marzo de 2019

Teoría de la Gravitación íntima

Allí donde no hay
más adentros posibles.
Y digo en plural, 
con intención.
El sujeto pudiera parecer desdibujado,
pero es que es así, sólo un boceto,
permanentemente en boceto,
alejándose tanto de sí
mismo como del
otro que 
tan
bien es él.

(Se sospecha que, en la perpetua
definición, no tuvo origen, sino
que tiende a infinitos modos
de infinito                 perdiéndose)

jueves, 21 de febrero de 2019

No vuelvas (no-return point)

No vuelvas a los arrebatos de conquista
que llevan la civilizada comodidad        al imperio de tus rutinas. Exiliate de nuevo
(pon cualquier excusa) al momento
sin lugar (movimiento sin sentido)
en el que el pensamiento sucedió.

martes, 19 de febrero de 2019

Consumismo

El soniquete de moda
pasa y luego incomoda.
La delicia de un tiempo es la vergüenza
de otro. Las palabras
más cercanas pronto se pierden
junto con los objetos que representaban.
El sonido de los clásicos, la naturaleza,
la condición humana, quién
dará con ellos.
El tarro preciado de las esencias,
robado, ancestral, prohibido, vital, perdido,
quién lo abrirá y quién sabe
qué idiomas saldrán despedidos
de esa fruta probada.
Quién
encontrará palabras tales que pudiera
escribirlas en un fuego perenne
que nunca las consuma.

lunes, 18 de febrero de 2019

Miente memoria

Espoleado por la tenue
anaquel pantalla que tumbado
mimbre, puedo humedecer
la estética valentía de la arena
con un nudillo candente.
Pero si avisas al filo de la e
o si punta de sangre bibliotecas,
entonces no diré sino cesta
tumbada, beso cineasta,
cruel sentido de adiós
miente memoria.

jueves, 14 de febrero de 2019

El bosque efímero

¿Ves ahora el barco de madera,
imitación de aquellos antiguos
que descubrieron un mundo?
El barco fantasma que está
al otro lado del presunto poema,
pantalla o papel, voz o recuerdo.
El viaje simbólico que presumimos
de la intención al sentido y vuelta
hasta dar con el pie de la noticia.
No está. Existe en virtud de una 
ficción muy distinta
a esa donde los hombres otra
danzan y sangran.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Columna

En el disparate del momento.
Asomado a la ventana de
este edificio más o menos bien
sedimentado, si no son
toxinas textuales, esto es,
ideas que se suceden con
más o menos rigurosa funda
mentación, flexibilidad fenomenológica,
cosquilleo argumentativo, cimen
tatura equilibradamente errónea o
tendenciosa.
Respiras porque ardes.

martes, 12 de febrero de 2019

No conviene arrastrar

Ahí, rastrillo, que arañas la tierra,
¿para llevarte qué, recuerdos?,
fantasías masticadas en las muelas
repetidas de los presentes porque jaulas,
porque abarrotas los horizontes (sentimientos)
con tu rastrillo cuerpo, día, opinión, discurso,
arañas ¿qué, el dibujo de la razón?
El texto tan rumiado en esa ¿acaso? mente,
es el rastrillo con el que luego
serás:
rastrillo del recuerdo, objeto del recuerdo,
sujeto del rastrillo. Texto. Cuerpo. Postura.
Posición.
El amanecer vive olvidado apenas ese instante.
Así como esos fuegos son el rastrillo del viento.

lunes, 11 de febrero de 2019

Incendio

¿Cómo encender el corazón de los hombres?
Tienen en su lugar una esponja de sangre,
un sonajero de guerra, que sigue
en proporción el ritmo de sus puños.
En las terrazas no escribe viento ninguno.
La curva o el cabello feliz juguete.
El cinturón, extraña excusa, recita reciente.
Tal vez viven al precio, dudosamente edredón.
Pero sí, pongamos que me resisto.
Si bien, ese viejo viejo remo no lo recuerdo
en timbre, rencor, tormenta, museo ninguno.
¿Cómo encender el corazón de las mujeres?
Tienen en su lugar una esponja de sangre,
un sonajero de guerra, que sigue
en proporción el ritmo de sus puños.

jueves, 7 de febrero de 2019

Extraña

Extraña sucesión de mensajeros
que portan un mensaje que
no es tal sino a su vez
otra sucesión también de mensajeros.
Antiguas rutas hormonales, escaleras
genéticas, caravanas de letras, y así,
portando
esa deriva fluvial de ironía, metáfora y
metonimia cuya dialéctica sintagmática y
paradigmática no encuentra término, ni
mensaje,
sino una sucesión extraña de mensajeros
que portan
sucesiones extrañas de mensajeros,
y así.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Fábula del agua y la piedra

Es el objeto quien gobierna
y el cultivo quien manda.
Los animales, al saberlo,
nos fueron domesticando,
cada uno a su aire.
Cientos de superficies
reflectantes imprimen o tatúan
los yos por el mundo.
Finalmente, la memoria,
que usa a menudo palabras,
inventa como puede lo que luego
creerá que entonces quería.

martes, 5 de febrero de 2019

Epílogo nómada

I
Recuerden que miento cuando digo que fui yo, cuando fueron muchos otros, en mi nombre.

II
Además de recordar que esa era su auténtica búsqueda y de recordar que debían recordarlo.

III
En la superposición de un palimpsesto en un solo idioma, quedan inevitablemente, pequeños puntos sin sombra. Uniendo esos puntos una civilización podría orientarse para dar credibilidad a sus rutas.

V
Catálogo. Moneda. Oasis. Dios. Sombra. 

VI
Hay quien con sombras cose y con luz despunta el extraño valor de cada día.

lunes, 4 de febrero de 2019

VI. Amor nómada

Amor, que deslumbrado cierras
la mirada a la pasión y la razón de los amantes,
con los dedos ausentes de tanto leer
a oscuras con tacto,
con la lengua trabada de no saber
cómo se dice lo que se debe decir
en el momento,
insaciable tu oído de sed de voz,
no te quedes aquí
haciendo mi corazón más viejo,
sino márchate, ve de aquí para allá,
no te estés quieto, despierta
cada día si es preciso,
vete allí, se fiel,
como una frase saltando
entre sus pies y sus pasos,
allí donde camina
la sombra de quien quiero.

domingo, 3 de febrero de 2019

V. Mitología nómada

  Sabemos que la luz; pero, entonces, cómo vivir. Así que digamos que son las cosas. Y entre las cosas y la luz, pongamos los dioses. No diremos que somos nosotros, ni soy yo. Cada cosa, mirada por la luz, iluminada por nosotros, será susceptible de ser un dios. Escribamos o cantemos textos en sombra (la voz es la sombra de la palabra que se escribe).
  Cada cual guarde su conjunto de cosas-dioses-sombras como un salón del tesoro, oasis del desierto, pupitre de biblioteca, yo de entendimiento, y se comporte (en el sentido de llevar como compañero siendo otro) en consecuencia. A eso llamaremos religión. Al repertorio del viajero, mitología; al discurso sobre los viajeros y sus bártulos, teología, filosofía, antropología, política o moral.
  Ahora bien,
  el repertorio de cada viajero, digamos, su maleta, es un repertorio en movimiento. Cada viajero, mientras viaja, porta a su vez un viaje que viaja. Podemos hacer mapas. Los mapas viajan. Podemos hacer itinerarios, de mapa en mapa, de hito en hito, entre unos viajes y otros. Llamemos a eso ídolos: puntos fijos en el repertorio de viajes. Llamémonos a nosotros mismos seres fijos. Finjamos estar quietos.
Y mintamos.

sábado, 2 de febrero de 2019

IV. Entendimiento nómada

 Debiéramos deducir que la intención de la cultura no es la verdad del ser humano o sus objetos, o los objetos no humanos que lo rodean. El objetivo son las sombras. 
Por eso, ideas y símbolos se desplazan con sus significados de aquí para allá, como en la deriva de un mar debajo del cielo, como en el tráfico incesante de una necesidad de comercio. La nitidez de su supuesto entendimiento es sólo un velo para esconder la batalla real entre la luz y la sombra.
Por supuesto, quien pretenda entender luz por luz, sombra por sombra, poco o nada habrá entendido de lo que aquí se ha querido decir o inconsecuentemente se ha dicho. Pues su entendimiento, nómada, viaja en una ruta diferente al entendimiento, nómada, que porta el texto (porta en el sentido de ser una puerta que se mueve, siendo acceso abierto o cerrado en movimiento). Él, el que supuestamente entienda, cree ser, y no ser el portador de un supuesto entendimiento. Cree que es el sentido de lo que sabe, sin saber que cree, en ese sentido. Lo que siente, lo que recuerda y lo que dice, no han salido aún de viaje para él. Vive con fantasmas. Pues sentido, recuerdo, idea y entendimiento viajan cada cual en rutas diferentes. Y lo mismo ocurre con ello, lo que supuestamente entiende este texto.
Y he aquí que, incluso desnudos del sentido de las cosas y sus sombras, nuestro cuerpo inevitable es esta sombra: que cada cual es una sombra que mira otra sombra.

viernes, 1 de febrero de 2019

III. Escritura nómada

 Fue cuando descargaron en la biblioteca la gran remesa de papel, que se descubrió la verdad de la luz en el conocimiento. La gran pila de papel desparramada, por el error de algún estibador, bibliotecario, esclavo o lector, cubriendo pupitres y losetas, iluminando con su nítido reflejo blanco toda la estancia, era tan página vacía imagen de la luz pura.
Agobiado por la presencia poderosa de la luz, que amenazaba la verosimilitud de tantas imaginaciones ficticias, decidió rápidamente, que para soportar (en el sentido de llevar por debajo, siendo el debajo el portador, esto es, invisible) la luz había que ofrecerle a los ojos cuidadas sombras.
Llamó entonces a un ejército de escribas, para que línea a línea, palaba a palabra, letra a letra, trazo por trazo, pusieran, en el blanco luminoso del papel, la dosis adecuada de sombra. Así como un oasis en el desierto, una moneada en la austeridad, una palabra es una sombra valiosa entre la luz de la página que oculta. Y era hermoso, desde fuera, ver la sombra de la reja en la ventana, sobre el escriba que hace sombra con su cuerpo a la letra que es la sombra de la palabra humana en la luz, cuya hoja es el destino.
Pero, como el alfabeto de un idioma no puede cubrir la línea entera, ni la página entera, hicieron más alfabetos, para más idiomas. Grafías curvas compensaban grafías rectas. Líneas verticales compensaban las horizontales. Alfabetos, silabarios, iconogramas, daban cuenta de cada posible pausa. Y así, en la página ideal en la que están escritos todos los textos en todos los idiomas no queda un trozo de luz que escape de la blancura de la página.

jueves, 31 de enero de 2019

II. Economía nómada

 En el salón del poderoso se acumulaban los tesoros. El poderoso no salía, nunca, nunca en el espacio, de su salón lleno de tesoros. Por supuesto, no estaba lleno del todo, había sitio para él; pero él se creía parte del tesoro. Por supuesto también había sitio para la luz. Porque podemos dudar de que el tesoro fuera un tesoro, de que el poderoso fuera poderoso, de que el salón fuera un salón, grande, minúsculo, cósmico. De lo que no hay duda es de que el poderoso miraba su tesoro; por lo tanto, había luz.
El comerciante, amigo del tesorero, pariente del secretario, entraba a veces en el salón del tesoro. Los tres comentaban que el brillo era deslumbrante, cegador, omnipresente. Era difícil sobrevivir ante el brillo del tesoro. Decidieron que para mirar el tesoro, no como lo mira, con sus ojos quemados, el poderoso, sino con la seguridad del pie que pisa la tierra, tenían que ayudarse de una visera de sombra.
Como el tesoro era tan grande, grande era también de las sombras el número.
Tal diversidad de inventos inventaron.
Tal repertorio de objetos partieron y objetivizaron.
 Menudas las divisas de las partes y los inventarios y los objetos.
 Y movieron los objetos y los hicieron viajar, los compraron y vendieron para que la gente, gentiles creyendo que valoraban los objetos, no descubrieran que estaban dando valor a su sombra. Y los comerciantes, parientes del comerciante, amigos de los tesoreros, aspirantes a secretarios, expandieron el reino de las sombras. Todos, en su corteza de miras, pensaban que querían hacer grande su tesoro; cuando, en realidad, sólo buscaban hacer grande el número de sombras con que mirar el tesoro del hombre poderoso.
 

miércoles, 30 de enero de 2019

I. Delirio nómada

 Una vez estuve perdido en el desierto. Miento una vez, porque digo muchas veces haciéndome pasar por mentiroso. Lo importante (esto es, aquello que podemos portar en los adentros, sin que nadie lo vea), no es el hambre que pasé, el calor que paseé ni la sed que fue mi compañía; sino la larga luz pesada que pisaba por entero el paisaje y a mí. Llegué a la clara conclusión de que el desierto no es un lugar vacío en el que no hay nada aprovechable porque nada haya realmente, sino porque el peso de la luz no nos deja ver nada. Me. La luz en el desierto es omnipresente.
Miré mi sombra, un oasis, arrebatada a la luz por un momento gracias al sacrificio de mi cuerpo.  Pensé. Para cruzar el desierto necesit-amos un reguero de sombras. Muchos hombres que den su sombra. Muchas huellas que al sol del occidente y al sol del oriente, den su sombra. Y tan claramente lo comprendí, que pude convencer a quienes, por suerte, me rescataron (me pagaron a mí el precio de su ignorancia). Y ellos me ayudaron a sembrar caminos de sombra en el desierto y hasta ciudades de sombra en el desierto. 
Llevé a las selvas regueros de desierto con su luz, en los caminos. Con las caravanas, llevé regueros de selva con su sombra a los desiertos.

lunes, 28 de enero de 2019

Se te veía venir

Se te veía venir, Amor.
Desde que deletreas la anatomía perfecta.
Desde que las noches son noches.
Andas canturreando en idiomas
que apenas unos muy pocos entienden.
Pones al fuego amaneceres,
a la taza los labios y al corazón
abrigos, jerséis, camisas, esperanzas.
Ahí estás, entretenido, en múltiples
lecturas,
enredado en manías y recuerdos,
mientras tu amiga Realidad
sigue reinando en el mundo.

domingo, 27 de enero de 2019

Esponjosamente oído

Extraña
densidad sentimental que hace
que los objetos fluyan, si
se mira bien, en los discursos,
los cuerpos y los mapas.
Desembocan, inundan
inesperadas leyes, direcciones.

sábado, 26 de enero de 2019

No necesario

Sin esfuerzo, habito una ciudad al tobillo de la nieve.
A la orilla donde vienen a morir litros de óxidos, monóxidos, nitrógenos, carburos, sulfuros, etc.
Su destino, bajo el tejado del sol, es ser respirado por miles de turistas y unos pocos trabajadores.
El, mío, pasar a través de los ojos confusos de un idioma, lector, que, acaso, ya sabe qué hacer, dónde fundar,
anciano infantil,
el tiempo.

viernes, 25 de enero de 2019

Colocación pausada

Cuelga de un tejido
al cabo de nudillos
papiro de yema
y diente de manzana.

Revisa, en la línea
sub análisis, el lado
afín, no vaya a ser
que vivamos

(y en un segundo malla simiente
de red no pura trama y azulejo)

sin darnos

cuenta.

jueves, 24 de enero de 2019

Sueño con montañas

Si la explicación es provisional,
qué clase de explicación es esa.
Y, sin embargo,
mientras se desliza por la ladera irregular
del idioma,
revolotea en plena ebullición de perspectivas
y acontecimientos,
no se atreve ni ahora a pedirte la vez,
apuntarse tus señas,
romper blusas
y y y quedarse
atareada en un desaforado cariño sin remedio,
la realidad no espera, y cambia su dictamen
sin pedir opinión.

miércoles, 23 de enero de 2019

Dije que todo discurso conlleva a una moral

Si me quieres, de mano a muro.
Si me visitas, hazmelo, téjenoslo.
Es la pequeña cuartilla del léxico activo.
Porque, nutrido jardín, si placer, nombre,
y aunque objeto, por tanto agonía.

-ah, sí, el centro, la memoria,-

Cuerpo como subconjunto de paciencias.
Para bien querrías sentido, pero allí
no puedo acompañarte. Creo salir:
la misma obsesión, que ha puesto
suelo nuevo al repertorio.

martes, 22 de enero de 2019

Poema largo

La sombra del sol no tiene zapatos.
El hombre, que es sombra de su sombra,
¿cómo se vestirá cuando la duda empiece
a clarear en la madrugada boca de sus palabras?
Ese homínido que abraza,
ese simio que lee,
entraño corazón que, si cocina,
verso, cariño, razón, hace camino.
Pero su nombre no produce sombras,
su poder está todavía colgado
en el futuro. Bebe, amémonos,
digámosle al olvido tu luz
ya no nos interesa.

viernes, 23 de noviembre de 2018

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Silogismo

El lugar no está de vuelta.
Entre tu obligación y tu camisa
hay un botón con aroma
a trayectos de dedo y aritmética.

martes, 20 de noviembre de 2018

La rosa

Dónde, Fortuna, quedaron, emperatriz
del mundo, los sentidos, los goces
efímeros y los significados aquellos
perennes de este gobierno de apariencias.
Atrapa tu decisión, antes de que la ruina
de mi cuerpo te hable del destino
y su memoria.
En la noche de los besos mis ideas
volaron como el canto de un pájaro
ya viejo que delira con Ella, Primavera.
No escribas, oh, con tu afilada pluma
que su rostro se deslizaba falsamente.
Feliz en mi Arcadia, los sueños quieren
apagar el fuego de los amantes y, apenas,
máscara, amanece, el tiempo
huyó.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Fortunae rota

Yerra, quien,

por inmodesta ignorancia, pone
vacío, suerte o divinidad
en cuanto no conoce.

En el espacio de ese concreto
no saber se cuecen sin parar
de remover los grumos del error.

Y si el tiempo, que coloca
su inmodesta decisión, sitúa
junto a los cuerpos deseo

y esperanza, yerra.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Primavera

Apuntas
en el cuaderno la tarde que cambiará
tu pasado, el pasado de otro
escrito. Todos los entonces equivocados.
Si escribes, el recuerdo cambia, yo ciego.
Recita como aprendiste una última mirada.
Aún lejos se oye la diversión sobre la tierra.
El tesoro vacío de los significados sale a bailar.
El diseño del frío es irrepetible.
Amo el viento y el mundo; pero el viento
y el mundo en realidad aman
la primavera.

martes, 6 de noviembre de 2018

Descriptio puellae

Pone en la ocasión la fiebre de los actos
y ata a los actos la trenza del momento.
El discurso en sus labios brilla como un pájaro.
El significado en migración, los sentidos
dirigidos al bocado de corceles cuádruples,
vienen a decir este objeto es mío,
su brillo soy yo.
Detalles sumergidos en el calor del proyecto,
todo su cuerpo está tatuado de futuro
por todas las caricias que han de llegar.
El dolor es lo que se ha ido
y que por culpa de las leyes físicas
jamás volverá, al latido de su corazón,
a cuya memoria pertenece.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Pájaros

El lenguaje y el día son efímeros.
Entre un bosque de ofensas se asienta la identidad.
Las ramas son el día y el lenguaje.
Pero ellos cantan al lenguaje y las ramas,
efímeros a coro, individuales y efímeros,
a las ramas, al lenguaje y al día. Cantan.
Entre un bosque de ofensas se asienta la identidad.
En las raíces esconden el vuelo. Y
en el incendio de la libertad pican la tierra.
Si fueran de verdad, dejarían
escapar las raíces al vuelo. Entre un bosque
de ofensas se asienta la identidad. El día,
ese ojo que parpadea. El fuego
es un
pájaro perenne. Efímeros son
el objeto y su nombre.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Memento

Incumple, recuerdos, espejismos.
Voy a cuidar la fantasía o a pisotearla.
Voy a confiar en el camino que no sé
dónde va, si mañana sigue ahí
la ciudad, el oasis, la promesa,
si me esperan, o salgo hacia la selva,
hacia el desierto, el mar,
hacia el abismo, el viento,
que seguro están ahí.
Tu desobediencia ya está escrita.
Mi desliz busca mi sombra en el suelo.
Pero, mira, oye, este deseo es nuevo. Vive
por encima del sol.

Omnia vincit amor

No mires, si no abandonan, se beben,
prisioneros en los muros de su mutua intimidad.
Han de caer los sillares del tiempo sin miradas.
Sin envidias ni sol guerra y lujuria. Porque
quieren
-tras la respiración que los separa-
saber
para el otro, aviso de delicias, nudo
hambriento de noches y de días
en la apretada celda de sus bocas.
Si el tiempo celoso, el lenguaje despechado.
Atraviesan su reja de tacto caliente. 
Se miran en un espejo de besos
ahogados en el río de los cuerpos.

viernes, 2 de noviembre de 2018

La vida es sueño

Cuando creía                  conocer, todo
era nítido                                  y bien
definido,                                 las líneas
percisas,                               las cargas
funcionales. Ahora, que atento desconfío,
asalvajada confusión mezcla los días,
diluye los momentos, y ya no sé si viví
si leí o imaginé que leía u otro me contó.
Adornos, colores
del no sé qué pensar,
del cómo es posible
que esto sí sea real,
y aquello, que tan cerca de tus brazos
y los besos, sea apenas el casi relato
-¿verdad que las consecuencias parecen increíbles?-
del casi recuerdo
de la casi ensoñación
-adornos son las ideas de los desvíos, colores-
del casi pasado
ya casi perdido.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Panta rei

Bebamos, pues
antes de que termine el trago la garganta
ya se habrá vuelto licor para la sed de
los cielos. El mundo es un barril borracho
de sí mismo
y una piel que se desangra regando
los caminos que la luz o el brindis
pastorean soles ebrios de sí,
de afirmación rotunda, caldo étimo
de vengo
a buscarte
y en secreto.
¿Por qué no derramar más tinta?
Salivemos esta galáctica gota de lucidez
que tiende a derramarse hacia un mañana
frío y absoluto.
Con mis lágrimas lanzo al desierto mis ojos,
maná para la sal de las espadas pendientes.
Con tus manos estrujas
el zumo sin piedad de tu deseo
y de tus pasos, beban o escriban, directo
del eterno vaso         ahora
                            roto            del húmedo
olvido.

(quiénpuedeconocersebajoelquiciodelsaberqueeslíquido)

martes, 25 de septiembre de 2018

Aura mediocritas

El equilibrio es un mito y los límites
fluctúan irregulares sin ritmo predecible.
Pero finjamos que el valor de este acto
puede ser precisado mediante
no divinos números, no radicales,
de sucesión no aleatoria.
Finjamos y metámonos
tanto en la ficción que ya no sepamos
quién perdió la cuenta, quién empezó,
en qué idioma están o estaban escritos
los números, si con los dedos, los ojos
o los labios con los que te pronuncio
sin medida y a veces
hasta sin nombre. Finjamos hasta caernos
y tropezar uno con otro en una lectura
sin término, sin unidad, sin final
y sin aliento.
Igual que quiero, igual que quieres,
sin encontrar nunca, búsqueda
no inventada, no descubierta, a oscuras,
nunca el medio.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Teatro mundo

Sé coherente. Dicen. Con qué.
Nada está escrito, excepto los escritos
que están olvidados. Atados por el cordel
de una caótica mecánica, los actos
siguen al pie de la letra la lógica de
sus
estructuras. Alguien
acaba
escribiendo que eres libre, que es libre, pero
finalmente eliges olvidar lo que está escrito
y seguir a rajatabla el papel asignado
por los actos, que conjuran quién has
de ser en este día que entra y sale
de escena.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Ars longa, vita brevis

Llamado a perder el equilibrio
antes un traspiés que un guiño
lanzado. El hombre le pide a la piedra
que tenga sed de piedra; pero la piedra
desobedece y ofrece su hambre humana.
Se tarda tanto en despertar, en reponerse
del castigo del amor y el entusiasmo.
Se erosiona tan rápido el órgano
de la visión, llega tan corto el oído
Pero el odio es largo; la envidia, interminable.
Y antes de que termine el texto,
mediada la incomprensión,
ya nos ha hablado
el olvido.

jueves, 20 de septiembre de 2018

La noche

Toda la oscuridad de este cielo
es la esquina de una letra en un no tan largo
texto. Conduzco por la sinuosa carretera
que baja desde la sierra a la ciudad.
Mi vieja ciudad ha traicionado o traducido
la belleza de las tinieblas con las luces tomadas
de los tiempos y ahora
no permite a la luna escribir sus anacrónicos versos.
Pienso que en mi país hay más cunetas
que curvas en las carreteras. Las señales
de tráfico me avisan de que ya no quedan
lechuzas en estos campos. Pero si tú quisieras
coserme a puntada de jazz al mantel en tinta,
más amantes, más pasión, menos historias,
que se derrama sobre nuestro corazón,
apretado de sanguínea negrura,
calado de hierro candente,
de oxígeno flamígero,
coserme los olvidos, de la sierra a la ciudad,
desde mi historia a tu boca, entonces,
ojos negros de agotados lectores, que diré.
Qué cansancio o caricia no conduce su sueño.
Oigo el crujir de la ropa, pero es tan sólo un recuerdo.
Este paisaje es real, pero parece un poema.

martes, 18 de septiembre de 2018

La prisión y el prisionero

En los límites de la expresión
no se admite demora. No se ha terminado
de pensar y ya se ha dicho, tomado
de algún lugar en la memoria, copiado
de un momento, un síntoma, una pasión.
No puedo salir del vacío entre mis manos.
Si me descuido escribo. Si me descubro abrazo.
Por la ventana de la interpretación, el cielo
se topa con su nombre y, apartado de la voz,
porque estoy solo, armado de pasado,
mis idiomas se van topando todos
con tus besos.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Omnia vincit amor

Admite otro matiz, otra lectura,
la causa se desdobla en otra causa,
y nada es simple y nada se desborda,
sino que vibra en cauce imprevisible.
Una noche tus ojos de visita,
La Tierra que nos gira sin clemencia,
las noticias se van, arden los cuentos.
La luz, esa asesina de terrores
con raíces profundas, nos encela,
porque envidia lo escrito en nuestros cuerpos,
porque estudia esconder el bien perdido,
el hábito que muerde nuestros sueños,
porque se enreda y calla entre las bocas,
lleva hasta el final este imperdonable
porcentaje ignorado de distancia.

domingo, 16 de septiembre de 2018

In vino veritas

Estúpido, estúpido, me decía
al despertar cuando olvidaba
los sueños que no se sabe
a cuento de qué
deben ser así.
Estúpido, estúpido, me decía
con el mismo lenguaje
que aprendí cuando todavía había tiempo,
con los mismos actos que
Estúpido, estúpido, ¿no ves?
A punto has estado de dejarte
ver ante tu propia ignorancia,
me decía, y yo
obediente me
escuchaba, muerto de sed,
de torpeza, de esperanza.

sábado, 15 de septiembre de 2018

The pen & the sword

Muerde tu lengua
partida por mil en mil idiomas.
Con tus manos el odio se culmina,
en tus palabras el amor acaba de empezar.
Un edificio cuyo cielo no alcanzarán
miles de generaciones, cuyo paladar
probarán los miles llenos de deseo,
faltos de palabras para tanto fuego,
este
edificio de amor desorientado. Tu idioma
hiere con sangre, cicatriza con barro,
fluye como acero en un golpe de tormenta.
Una palabras tiene mil filos. Mil palabras
hacen del daño un mundo.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Ser / Parecer

Se dejan
llevar por las semejanzas, afinando
mismidades, hasta dar con uno
la medida de las cosas. Pero
cada brazada nada entre corrientes
distintas, y cada labio besa amantes
distintos, y parpadeo y parpadeo en mundos
distintos. Quisiera que el objeto
obedeciera a su nombre y su nombre
a la sensación. Pero
yo sé y yo padezco
y ninguna de mis cosas me pertenecen,
como la que, escrita de algún modo,
codifica en mis futuros actos
tu recuerdo.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Tempus fugit

El tiempo huyó y, en su lugar,
ha quedado un no saber
lo que medimos. El tiempo
trabajó un día, dio señales,
luego salió en busca
de un merecido descanso.
Y aquí tantos adentros.
Aquí tantos esfuerzos.
El tiempo huyó y, ahora,
como los dioses, no puede
ser nombrado (vaya a ser
que vuelva y aparezca).

martes, 11 de septiembre de 2018

Beatus ille

Encerrado entre los nudos
incontables de incontables
eslabones las cadenas
del farragoso pensamiento
de la diáfana dicción
no habita nadie en ese hueco
no hay hueco imaginario
sino que máscara y cadena
eslabón y nudo nudo y prisión
encierran y liberan la máscara
la persona su sonido y la salida
de lo que secretamente dice
de lo que atrapa en la escucha
siendo la escucha quien encierra
la dicción la que atrapa
la cuerda que se escribe
quien desnuda.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Ubi sunt

Rutina, bendición de los amargos
dioses, que nos fabrican nuestros actos,
tenme limpia la casa, los manjares
frescos, la juventud despierta, viva
la imaginación pronta a retenerte.
Cuando te canses piensa que soy yo,
igual que la materia de este mundo.
Que estoy hecho de olvido.
Que en la orilla del nombre,
en la taza del fuego,
trenzo los mil futuros de tus látigos.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Contemptus mundi XII

Los tesoros de las estaciones arden
entregados en el sacrificio de tanto valor.
Cuchillos. Hojas de papel. Lámparas.
Cosas, delirios del entendimiento. ¿Qué
escriben tus labios, con qué alfabeto?
Lo que me vas a decir es una montaña
que querría guardar simbólicamente
entre los múltiples estratos de la sima
de mi cuerpo. Mudo al tiempo. Callado
para el peso de quien mira las estrellas.
Escribe mientras dure la curva de la letra.
Todo es un relámpago fugaz. El sueño
de un relámpago apenas.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Contemptus mundi XI

Ese olvido traductor. Lápices de lengua.
En secreto faltan del mordisco fuera
de somatización y esa fuga. Arrojadas
con el descuido de los cuerpos, su turno
y las sombras. Conocimiento escarpado.
Palabras si derruido. Una ilusión tan sólo.
Rodillas en el fresco temperalmente
indiscutible.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Contemptus mundi X

Entre quienes subordinan
el fragor de los sentimientos
por las inapelables conclusiones
de una rigurosa observación concluyente
y
entre quienes desean
que la lógica de la realidad descrita temperalmente con el lenguaje se pliegue
a la pintura indiscutible de sus sentimientos,
yo
dejaré caer mi sombra
al estilo
de las coordenadas, que se marcan
casi burlonamente, de incógnitos, con
x.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Contemptus mundi IX

Vivamos después de esta noche una perpetua.
Paseemos juntos por encima del sol,
esa moneda lanzada al azar que aún
se demora en caer y tomar
nuestras amadas
(léase
envidiadas)
decisiones. Que no se harte el matiz
de nuestras rodillas en el fresco
mural de nuestro desamparo, miles,
cientos. Que haya siempre música
que beber, relatos que tocar, vidas,
miles cientos. Y nuestros oídos oigan,
y nuestros ojos vean, cómo otra vez
somos el pienso para el vendaval,
el postre para la brisa, y cómo los colosos
hacen de nosotros y nuestros cuerpos
aventura,
cartografía codificada de los tiempos
y arquitectura y besos.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Contemptus mundi VIII

No os engañéis. Sólo hay música.
La música no existe, sólo el tiempo.
El tiempo es una ilusión tan sólo
del movimiento en el espacio.
Ni eso, sólo son los objetos en cambio
ocupando su lugar. Y los objetos
no sabemos lo que son. ¿Tú
puedes acotar las coordenadas de ti, sujeto?
Acaso lees esperando recuerdos,
piensas alentando pasiones,
sales al mundo y le miras cara a cara.
Yo, no sé. Escojo lo que mi decisión me
impone, por ejemplo, que, tal vez, medito,
que escribo y que traduzco y miento.

martes, 4 de septiembre de 2018

Contemptus mundi VII

Recuerda que tu recuerdo es una interferencia.
Comprende que la ilusión de tu conocimiento
es una redundancia en un surtido de
    redundancias.
Si, al final de la tarde, afiladas las arenas
de cuanto desconfías; si, dicho lo dicho,
perdura el calor y el frío y el tacto de sus
palabras; si, derruido quien eres, ardido
quien es, quien tuvo, quien latido en falta
avanza entre tantas las suertes del sentir;
ata la comprensión, perdura los enigmas.
Ni tú ni tus decisiones son menos suyos
que en cada átomo aquella profunda
    ignorancia.
Recuerda con tu recuerdo tu interferencia.
Comprende con la ilusión de tu conocimiento.
Y si llegara el día en el que, a pesar de todo,
sabes, ama.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Contemptus mundi VI

No lo esperaba, nadie lo esperaba,
que las cosas no tuvieran el valor
con que nosotros tan nítidamente las valoramos.
Que tampoco fueran valientes, ellas,
que vienen a nosotros, sus monstruos,
para entregarnos el sentido de nuestros actos.
Ni siquiera nos repudian como esmerados sus
dioses, nos olvidan como cosas.
Están ahí al borde del acantilado del
conocimiento, más roto que compartido,
ajenas al escarpado precipicio de la semántica,
al oleaje en perpetua borrasca de lo sentimental.
Quién quisiera que ardieran en la lámpara
de sus nombres, no en la casa incendiaria
de la obsesión, de la vida, de la esperanza.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Contemptus mundi V

Viene a ser la memoria de un árbol
que ha llenado el campo durante siglos
y cuya ausencia apenas durará las pocas
cabezas humanas que a su sombra
Viene a ser los frutos de ese árbol, esperando
su turno en la humedad, entre la luz
y las sombras. La madera pulida y barnizada,
esta para cajón, esa para intrumento,
de cirugía, de medición, de música,
se sentaron, durmieron, besaron,
bebieron,
o escribieron al dictado poemas de amor.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Contemptus mundi IV

Las sábanas ya sólo envuelven símbolos.
Los objetos arrojados con descuido o intención
para que al dar con el dolor encuentren su
significado. Las sábanas ya sólo huelen
a la memoria de los deseos en los sueños.
Impresas o impregnadas de tantos todavías
arrojadas para que al dar
con el descuido encuentren el re
verso de los cuerpos, símbolos.
Un ya no nunca pronto. Fina tela
de los muertos. Porque los vivos
ya sólo se cubren con sí mismos.
La ventana ondea. Los lados se
despiertan. Canciones
en el lugar de los besos.

viernes, 31 de agosto de 2018

Contemptus mundi III

Quieres
salir del presente, ni cuerpo ni prisión,
ni grillete ni aula. Si al menos comprender
el nudo imaginario, los recuerdos que atan,
fuera
posible como la imaginación hace posible
los deseos, escuetos en detalles, prietos
de fuerza, de discurso, de somatización.
¿Y esa fuga, entonces, de consecuencias?
Del mundo abstracto no saldrán. De la lógica
sabida a posteriori seguro que tampoco.
Siempre guardamos tan importantes los
juguetes en nuestros bolsillos, tan valiosos.
Quieren escapar, ser
robados, cuerpo
o prisión, grillete-
aula. Pero la puerta, abierta; firmado,
el ensayo; el intento, fallido; la metáfora,
gastada.

jueves, 30 de agosto de 2018

Contemptus mundi II

Canta por mí, narrador, que andamos
equivocados, que no nos salen
las cuentas, que entrometidos los dioses
nos hicieron morder y que la huella
del mordisco
fuera el alma.
Quien no ha besado ha muerto ya
y quien conoce el amor pasea por la muerte
como un loco gritándose a sí mismo he vivido.
Porque el amor no arde, ni pasa, ni es;
el amor escribe, para quien con sus ojos
lea, con sus oídos oiga, con la sensible
yema de sus dedos
toque.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Contemptus mundi I

Todo
es un relámpago
fugaz. El sueño de un relámpago.
Apenas
se recuerda de ese sueño. Se traiciona
con sólo anotar, contar, decir, no sé,
se olvida, y en ese olvido traductor
caben tan pocas cosas y leídas
tantas
faltas. El sueño de que hubo paz
y estábamos juntos. Durante una noche
sin tiempo. Caligráficos lápices de lengua.
Cada cual el lienzo de nuestras sombras
en el que a cada paso la página se borra.
El lapso de que en secreto faltan las horas.
El sueño de que en tus labios
eran los nombres.

viernes, 10 de agosto de 2018

Locus amoenus

No hay remedio para la distancia.
Unos se acercan y encuentran números.
Otros se acercan y encuentran el amor.
Ambos irracionales, fraccionarios,
Si aprietas con pasiones las ciudades,
rezumarán los medios de transporte.
Esposad los días y veréis relatos
de aventuras.
imaginarios, naturales, reales,
Llegados a la cita, quieren el beso.
Llegados al beso quieren los cuerpos.
Él sueña con el corazón pero ella ama
los vuelos                                 sin nudos.
Viven en un baile de heridas y trayectos.
enteros, racionales pero nunca juntos.

jueves, 9 de agosto de 2018

Ruinas

Qué maravillosa obra es el hombre, qué noble su razón,
qué infinitas sus facultades. Su última piedra
navega entre las estrellas, llevando consigo
palabras y cantos. 
Heridos con el filo 
del hogar, sabios de amor, qué imposibles claman, 
qué impedimentos no tienen por acabar
estos hombres inconclusos, no terminados
‒construyen como hormigas, fabrican como abejas,
destrozan como la tormenta y olvidan como la arena‒,
que se horada a sí mismo robándose sueños.
Desesperados por un poco de luz, ¡más luz!
ha rebasado, ¡pobres!, el límite de su instante.
¿Oyes cómo se descargan los próximos besos?
Ves que Gilgamesh aún cae de rodillas en lágrimas
porque acaba de perder a Enkidu, su amigo.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Ser / Parecer

El fugaz enunciado en el que habito
tiene por decoración pasados, máscaras.
Paseo por el borde de mi máscara.
Soy la curva sutil de ese paseo,
curva sutil con la que escribe
el pasado, su máscara, papel pautado
para que otros instrumentos, mi cuerpo
me hagan sonar, andar, escribir,
en la lectura  ,  tuya  ,  que soy
y no estos sentimientos ininterrumpidos
y no estos significados inconclusos.
El fugaz no saber en el que habito,
que es espera de ti, no tú, de ella,
que es la curva sutil de este paseo,
la máscara orquestada de los cuerpos,
la paciente ternura de uN
   leer que no quiere
       terminar.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Homo viator

Hubo un tiempo y su vientre.
Pero ya quién recuerda.
Este mundo es un nudo
y su cuerda mil veces
trenzada nunca deja
error, olvido, mar,
perdidos en la orilla
de tu cintura. Vamos:
dibujada en la arena
está la eternidad
y el final del camino
lo escribe la serpiente.

martes, 31 de julio de 2018

Carpe diem

Sabes
que el mundo se desliza
como un verano de arena entre los dedos.
Esos son los últimos muebles. Esas
las últimas carpetas. Hay secretos,
si vas a firmar, que es mejor tatuarlos
en la arena que cae, el amor que se desliza.
Esos son los últimos secretos. Esas
las últimas verdades. Las que no
llegarán a decirse porque, maldita sea,
no queda más tiempo. Rubrica aquí
mi cuerpo, tu firma, mi lengua, tu idioma.
Estos son los últimos besos. Estas
las últimas que se deslizan, muebles,
carpetas, arenas, sueños, palabras. Apaga
la luz, asómate al balcón, alza la vista:
tardan tanto, tanto en llegar, pero están
en esta oscuridad pintada por gigantes.

jueves, 19 de julio de 2018

Variante V

Mirando el atardecer soy el punto
en la tangente que el sol traza
sobre un círculo de tierra.
Miento, pues si lo veo, es un rayo
secante, que atraviesa el anillo
fino, kilométrico, azul, de nuestra
amada atmósfera. Miento: debiera
haber hablado de esferas, de esferas
y momentos. No sé lo que digo, perdón.
Siento que estás cerca, -apenas a
                           un roce- entre el error,
la geometría y la magia.

miércoles, 18 de julio de 2018

Otro atardecer

Viven al dictado y vivimos
al dictado de aquellos. Queremos
salir porque así se nos dicta, libres
porque grabada la ilusión de libertad
con ella ven los ojos, caminan nuestros pasos.
Afinad, pues, en concierto las persianas,
redoblad las cortinas, las ventanas abridlas.
El viento habla de ciudades futuras.
El calor sabe los amantes que están por llegar.
Ella pasa distraída su mano por mis hombros.
Yo me vuelvo a abrazarla, desde su fragancia,
pero ella ya tiene su pensamiento en otra cosa,
y  cómo decirle a su pensamiento ¡vuelve!
si se dirige a algo hermoso que graba en ella
la más perfecta de las caligrafías.
Abridlo todo, que suenen goznes y bisagras,
las llaves preparadas, dispuestos los vuelos.
El sol al atardecer dicta con fuego
y nosotros con fuego somos obedientes.

martes, 17 de julio de 2018

Mito (traducción)

Del viejo amanecer las nuevas rosas quita
la noche despechada, porque no vino el día
y en venganza retira su sábana de estrellas.

Llega el día y espera, ilumina las cosas;
pero esta vez tampoco ha de llegar su amante;
como falta la noche, sopla y quita su luz. 

Siempre amando y ausentes, despechados amantes,
puede que los veamos un momento reunidos,
si nosotros creemos, por el fuego que cruza 

la antigua salamandra del nuevo atardecer,
en este pensamiento trabado en nuestras lenguas.

lunes, 16 de julio de 2018

Alegoría

Un perro mastica el hueso largo del sol.
Sus fauces son la noche que se cierne,
su mandíbula es la tierra.
Dientes duros pretende ser la cuidad,
pero está llena de deseos que horadan
(de horas) la escapatoria de esta imagen.
Su lengua es el poema.
Su mandíbula es la tierra.

domingo, 15 de julio de 2018

Contrato no dedicatoria

Al final de esa melodía aún brilla este sol,
una polilla que se posa moribunda
sobre la firma de un gigante.

viernes, 13 de julio de 2018

Todo Bien

Todo lo tuyo me parece bien:
lo húmedo y lo seco de tu nombre,
lo propio y lo ajeno de tu sangre.
la curva en que se atrapa o a veces se cae
tu cabello, esa mentira voraz
con que se evitan problemas en las calles,
frío en las noches o quietud en las sábanas,
el daño ritual que le haces al mundo,
porque hay que comer, y el detergente
con el que luego limpias los cuchillos.
Y amo con especial mareo
ese gradiente poco estudiado de presión
  en tus labios
que se despegan de los míos y el giro
con que por fin te marchas, para siempre
o hasta la próxima cita, y me dejan
donde nos quedamos
pensando en lo posible.

jueves, 5 de julio de 2018

Enviar

Entonces, creémoslas.
En el camino de nata de tu cuerpo.
Pues que no existen las estrellas, de tan altas
y tantas fachadas y ciudades, de tanto no
mirar hacia arriba, sino a texto en mano.
Pero de tantas dirán ¡mentiras! recuerdos
dirán ¡embustes! Pues que no, nunca
hubo estrellas. Pero esta noche, entonces,
con mi boca, no con las palabras, creémoslas.
Un vertiginosamente lento y horizontal
ascenso por el tobillo divino de tu cuerpo,
paso a paso, tantos, miles, millones,
con la esperanza de que el cielo sea tu boca.

miércoles, 4 de julio de 2018

Fuga

Ven, deja aquí conmigo  los remos, de gran peso.
Sueña, ven, deja aquí  dormidas estas horas
o conmigo los remos  de gran peso, dormidos.
Y, cuando sueñes, ven  río arriba y abajo
sólo a fuerza de labios,  sin orillas los sueños
las horas sin pasado.  Ven, vive, deja aquí
sólo abrazos y abrazos  conmigo en las orillas
de tus pechos o sueños,  de tus besos, tus remos,
tus sueños de gran peso,  las horas sin esfuerzo,
la orilla de tu falda,  las olas de tus labios.
Ven, deja aquí tu espera,  tu placer y tu alma.
Hagamos juntos, juntos,  largos viajes de vuelta,
entre islas y monstruos,  una incursión vikinga,
sin más viaje de vuelta,  sólo avanza y avanza,
sin materia, sin alma,  del placer a tu casa.

martes, 3 de julio de 2018

No escuches

Cuando me lo contaron, no lo creí.
Que el futuro revolotea, que son pájaros,
que entonan cantos que nos llevan a las rocas,
y no nos queda otra que remar hacia ellos,
ellas, los pájaros, de hemoso canto y
hermoso plumaje, las rocas, firmes,
del futuro. Y no que podemos soplar
el cuerno de los tiempos, soñar con rosas,
dormir, olvidar la traición de los compañeros.
¿Vas a atarte al mástil del presente?
¿Vas a alimentarte del loto una vez
más? No lo tuve en cuenta, no lo creí,
pensé que era un mito.

lunes, 2 de julio de 2018

Reflexión

En qué ha quedado esa obsesión,
¿ha sido sustituida o simplemente
se diluyó? En cualquier caso,
cómo es posible.
Cómo, en la ternura de los hechos,
sabiendo que sucedió, qué sucedió,
-¿dije ternura o tragedia?, no lo recuerdo-
es que las obsesiones vuelan
y yo me quedo, con todas estas
prisiones con que no sabemos nada
del momento.

domingo, 1 de julio de 2018

Breve

El sueño grapado al deseo. El deseo
atado a las horas. Las
horas soldadas
al beso. Y el beso por qué
vuela
tan lejos.

sábado, 30 de junio de 2018

Hilo

El cable funambular hacia el terreno de lo abstracto.
Qué más por encima pensando en la palabra
pie, paso, presión, posicionamiento, precisión,
                          equilibrio.
Qué más por debajo todo lo que un día fuera
futuro o caída, decisiones o su historia.
Crees acaso que es un símbolo, que retuerzo
los límites de la dicción para señalar con el dedo.
No.                                                               No.
Es tan delegado el momento como tu cuerpo 
tendido. Es tan fina la ocasion como mis labios
contigo encontrados. Perdidos de entusiasmo.

viernes, 29 de junio de 2018

No puedo saber

No puedo saber
si este es el momento
en el que se desliza la blusa
o esperas a que termine
de caer el azúcar en la taza.
Podría ser
una infusión cualquiera
en un local cualquiera,
en una calle cualquiera,
y así las partes desnudas de tu cuerpo,
y así los besos, los besos, las miradas.
Porque este abrazo podría ser ya la despedida
o bien preso deseo de un futuro mediato.
Mientras estudio la paciencia
del griego, la anatomía, el álgebra, la historia,
el secreto de una noche o una lectura,
la utilidad de los puntos y las comas.

jueves, 28 de junio de 2018

Entre tanto

No hay donde conducir los pasos.
No hay donde redactar los vuelos.
La sangre, si es noticia, rezuma o idea;
pero por mucho que al abrigo de los saltos
quiera tomar por árbol tu alegría,
por duna tu ciudad, por moda tu experiencia,
tengo esta sed, otra vez, definida
en tus labios, tengo este tacto
al ritmo en las palabras que me tocas.
Y, si recuerdo bien, entre tanto
no existo.

miércoles, 27 de junio de 2018

Para empezar

Aquí tengo trabado entre los dientes
este olvido que nadie se esperaba
y por querer decirlo se me traba
en hábitos de tiempo sin

lunes, 25 de junio de 2018

Improvisamos

[Dicen, y probablemente yerran, que el tiempo no puede improvisar, que es resultado, siempre resultado, no más, ni siquiera causa, resultado de sí mismo. Lo dicen quienes miden, no el tiempo, sino las cosas, y qué dirán, que no hablan de las cosas, sino del tiempo. Errarán, pero yo les creo; hoy les creo. El tiempo es esto y poco más. Lo que bordeamos porque no sabemos decirlo de mejor manera] 
Y así, sin planes pero con órdenes,
en una fuga constante pero sin escapatoria,
vestidos de acción, desnudos de pasado,
ardiendo en este no sé 
qué que no es el de siempre,
tocándonos a un ritmo no pautado,
labio contra labio, aquí nos vemos:
improvisando.

viernes, 22 de junio de 2018

Enrédate

Si este viaje de allí, este estudio de acá,
esa conversación en la cafetería,
el otro paseo que llegara un poco más.
Detrás del doblez del mapa, la butaca
del cine, la hora del avión, la página marcada.
Allí donde debimos conocernos.
En todos esos sitios donde nuestro corazón
sí habría sabido latir y nuestras piernas,
más sabias que nosotros, sin dudas,
sí se habrían enredado, enraizado,
en caída libre de horizontes.
Para ya no soltarse. Para no dar ocasión
a la fortuna, ni una vez más.
Pues tercos esta sed anudando los tiempos.
Pues juntos como vivos en el destino de los audaces.

jueves, 21 de junio de 2018

No más siempre

Y no que hablamos torpemente,
nos besamos torpemente,
nos esperamos como dando
traspiés con tu futuro, tú, yo
con el mío. Cada cual
con su ribera del sentido.
Y las ropas revueltas, siempre,
pero, siempre, separadas.

miércoles, 20 de junio de 2018

Sin título

Nuestras palabras, esta tierra oscura
no las guardará.
El futuro sabrá quiénes éramos,
pero no qué nos dijimos.
Las noches, confundidas, como mil monedas
en la fuente, estrato o velo,
a un lado del deseo y al otro de la verdad,
ya no serán más nuestras.
Y nuestros labios, estas palabras que brillan
no las guardarán.
El pasado sabe qué nos decimos pero no
quiénes somos.
Ven, entonces, quédate,
en este terrón oscuro del momento,
antes de que, boca y saliva
en besos nos deshaga
y nos estudie sin saber nada de nada
bajo este sol que ya no será el sol
esta tierra que no será la tierra.