miércoles, 6 de febrero de 2019

Fábula del agua y la piedra

Es el objeto quien gobierna
y el cultivo quien manda.
Los animales, al saberlo,
nos fueron domesticando,
cada uno a su aire.
Cientos de superficies
reflectantes imprimen o tatúan
los yos por el mundo.
Finalmente, la memoria,
que usa a menudo palabras,
inventa como puede lo que luego
creerá que entonces quería.

martes, 5 de febrero de 2019

Epílogo nómada

I
Recuerden que miento cuando digo que fui yo, cuando fueron muchos otros, en mi nombre.

II
Además de recordar que esa era su auténtica búsqueda y de recordar que debían recordarlo.

III
En la superposición de un palimpsesto en un solo idioma, quedan inevitablemente, pequeños puntos sin sombra. Uniendo esos puntos una civilización podría orientarse para dar credibilidad a sus rutas.

V
Catálogo. Moneda. Oasis. Dios. Sombra. 

VI
Hay quien con sombras cose y con luz despunta el extraño valor de cada día.

lunes, 4 de febrero de 2019

VI. Amor nómada

Amor, que deslumbrado cierras
la mirada a la pasión y la razón de los amantes,
con los dedos ausentes de tanto leer
a oscuras con tacto,
con la lengua trabada de no saber
cómo se dice lo que se debe decir
en el momento,
insaciable tu oído de sed de voz,
no te quedes aquí
haciendo mi corazón más viejo,
sino márchate, ve de aquí para allá,
no te estés quieto, despierta
cada día si es preciso,
vete allí, se fiel,
como una frase saltando
entre sus pies y sus pasos,
allí donde camina
la sombra de quien quiero.

domingo, 3 de febrero de 2019

V. Mitología nómada

  Sabemos que la luz; pero, entonces, cómo vivir. Así que digamos que son las cosas. Y entre las cosas y la luz, pongamos los dioses. No diremos que somos nosotros, ni soy yo. Cada cosa, mirada por la luz, iluminada por nosotros, será susceptible de ser un dios. Escribamos o cantemos textos en sombra (la voz es la sombra de la palabra que se escribe).
  Cada cual guarde su conjunto de cosas-dioses-sombras como un salón del tesoro, oasis del desierto, pupitre de biblioteca, yo de entendimiento, y se comporte (en el sentido de llevar como compañero siendo otro) en consecuencia. A eso llamaremos religión. Al repertorio del viajero, mitología; al discurso sobre los viajeros y sus bártulos, teología, filosofía, antropología, política o moral.
  Ahora bien,
  el repertorio de cada viajero, digamos, su maleta, es un repertorio en movimiento. Cada viajero, mientras viaja, porta a su vez un viaje que viaja. Podemos hacer mapas. Los mapas viajan. Podemos hacer itinerarios, de mapa en mapa, de hito en hito, entre unos viajes y otros. Llamemos a eso ídolos: puntos fijos en el repertorio de viajes. Llamémonos a nosotros mismos seres fijos. Finjamos estar quietos.
Y mintamos.

sábado, 2 de febrero de 2019

IV. Entendimiento nómada

 Debiéramos deducir que la intención de la cultura no es la verdad del ser humano o sus objetos, o los objetos no humanos que lo rodean. El objetivo son las sombras. 
Por eso, ideas y símbolos se desplazan con sus significados de aquí para allá, como en la deriva de un mar debajo del cielo, como en el tráfico incesante de una necesidad de comercio. La nitidez de su supuesto entendimiento es sólo un velo para esconder la batalla real entre la luz y la sombra.
Por supuesto, quien pretenda entender luz por luz, sombra por sombra, poco o nada habrá entendido de lo que aquí se ha querido decir o inconsecuentemente se ha dicho. Pues su entendimiento, nómada, viaja en una ruta diferente al entendimiento, nómada, que porta el texto (porta en el sentido de ser una puerta que se mueve, siendo acceso abierto o cerrado en movimiento). Él, el que supuestamente entienda, cree ser, y no ser el portador de un supuesto entendimiento. Cree que es el sentido de lo que sabe, sin saber que cree, en ese sentido. Lo que siente, lo que recuerda y lo que dice, no han salido aún de viaje para él. Vive con fantasmas. Pues sentido, recuerdo, idea y entendimiento viajan cada cual en rutas diferentes. Y lo mismo ocurre con ello, lo que supuestamente entiende este texto.
Y he aquí que, incluso desnudos del sentido de las cosas y sus sombras, nuestro cuerpo inevitable es esta sombra: que cada cual es una sombra que mira otra sombra.

viernes, 1 de febrero de 2019

III. Escritura nómada

 Fue cuando descargaron en la biblioteca la gran remesa de papel, que se descubrió la verdad de la luz en el conocimiento. La gran pila de papel desparramada, por el error de algún estibador, bibliotecario, esclavo o lector, cubriendo pupitres y losetas, iluminando con su nítido reflejo blanco toda la estancia, era tan página vacía imagen de la luz pura.
Agobiado por la presencia poderosa de la luz, que amenazaba la verosimilitud de tantas imaginaciones ficticias, decidió rápidamente, que para soportar (en el sentido de llevar por debajo, siendo el debajo el portador, esto es, invisible) la luz había que ofrecerle a los ojos cuidadas sombras.
Llamó entonces a un ejército de escribas, para que línea a línea, palaba a palabra, letra a letra, trazo por trazo, pusieran, en el blanco luminoso del papel, la dosis adecuada de sombra. Así como un oasis en el desierto, una moneada en la austeridad, una palabra es una sombra valiosa entre la luz de la página que oculta. Y era hermoso, desde fuera, ver la sombra de la reja en la ventana, sobre el escriba que hace sombra con su cuerpo a la letra que es la sombra de la palabra humana en la luz, cuya hoja es el destino.
Pero, como el alfabeto de un idioma no puede cubrir la línea entera, ni la página entera, hicieron más alfabetos, para más idiomas. Grafías curvas compensaban grafías rectas. Líneas verticales compensaban las horizontales. Alfabetos, silabarios, iconogramas, daban cuenta de cada posible pausa. Y así, en la página ideal en la que están escritos todos los textos en todos los idiomas no queda un trozo de luz que escape de la blancura de la página.

jueves, 31 de enero de 2019

II. Economía nómada

 En el salón del poderoso se acumulaban los tesoros. El poderoso no salía, nunca, nunca en el espacio, de su salón lleno de tesoros. Por supuesto, no estaba lleno del todo, había sitio para él; pero él se creía parte del tesoro. Por supuesto también había sitio para la luz. Porque podemos dudar de que el tesoro fuera un tesoro, de que el poderoso fuera poderoso, de que el salón fuera un salón, grande, minúsculo, cósmico. De lo que no hay duda es de que el poderoso miraba su tesoro; por lo tanto, había luz.
El comerciante, amigo del tesorero, pariente del secretario, entraba a veces en el salón del tesoro. Los tres comentaban que el brillo era deslumbrante, cegador, omnipresente. Era difícil sobrevivir ante el brillo del tesoro. Decidieron que para mirar el tesoro, no como lo mira, con sus ojos quemados, el poderoso, sino con la seguridad del pie que pisa la tierra, tenían que ayudarse de una visera de sombra.
Como el tesoro era tan grande, grande era también de las sombras el número.
Tal diversidad de inventos inventaron.
Tal repertorio de objetos partieron y objetivizaron.
 Menudas las divisas de las partes y los inventarios y los objetos.
 Y movieron los objetos y los hicieron viajar, los compraron y vendieron para que la gente, gentiles creyendo que valoraban los objetos, no descubrieran que estaban dando valor a su sombra. Y los comerciantes, parientes del comerciante, amigos de los tesoreros, aspirantes a secretarios, expandieron el reino de las sombras. Todos, en su corteza de miras, pensaban que querían hacer grande su tesoro; cuando, en realidad, sólo buscaban hacer grande el número de sombras con que mirar el tesoro del hombre poderoso.
 

miércoles, 30 de enero de 2019

I. Delirio nómada

 Una vez estuve perdido en el desierto. Miento una vez, porque digo muchas veces haciéndome pasar por mentiroso. Lo importante (esto es, aquello que podemos portar en los adentros, sin que nadie lo vea), no es el hambre que pasé, el calor que paseé ni la sed que fue mi compañía; sino la larga luz pesada que pisaba por entero el paisaje y a mí. Llegué a la clara conclusión de que el desierto no es un lugar vacío en el que no hay nada aprovechable porque nada haya realmente, sino porque el peso de la luz no nos deja ver nada. Me. La luz en el desierto es omnipresente.
Miré mi sombra, un oasis, arrebatada a la luz por un momento gracias al sacrificio de mi cuerpo.  Pensé. Para cruzar el desierto necesit-amos un reguero de sombras. Muchos hombres que den su sombra. Muchas huellas que al sol del occidente y al sol del oriente, den su sombra. Y tan claramente lo comprendí, que pude convencer a quienes, por suerte, me rescataron (me pagaron a mí el precio de su ignorancia). Y ellos me ayudaron a sembrar caminos de sombra en el desierto y hasta ciudades de sombra en el desierto. 
Llevé a las selvas regueros de desierto con su luz, en los caminos. Con las caravanas, llevé regueros de selva con su sombra a los desiertos.

lunes, 28 de enero de 2019

Se te veía venir

Se te veía venir, Amor.
Desde que deletreas la anatomía perfecta.
Desde que las noches son noches.
Andas canturreando en idiomas
que apenas unos muy pocos entienden.
Pones al fuego amaneceres,
a la taza los labios y al corazón
abrigos, jerséis, camisas, esperanzas.
Ahí estás, entretenido, en múltiples
lecturas,
enredado en manías y recuerdos,
mientras tu amiga Realidad
sigue reinando en el mundo.

domingo, 27 de enero de 2019

Esponjosamente oído

Extraña
densidad sentimental que hace
que los objetos fluyan, si
se mira bien, en los discursos,
los cuerpos y los mapas.
Desembocan, inundan
inesperadas leyes, direcciones.

sábado, 26 de enero de 2019

No necesario

Sin esfuerzo, habito una ciudad al tobillo de la nieve.
A la orilla donde vienen a morir litros de óxidos, monóxidos, nitrógenos, carburos, sulfuros, etc.
Su destino, bajo el tejado del sol, es ser respirado por miles de turistas y unos pocos trabajadores.
El, mío, pasar a través de los ojos confusos de un idioma, lector, que, acaso, ya sabe qué hacer, dónde fundar,
anciano infantil,
el tiempo.

viernes, 25 de enero de 2019

Colocación pausada

Cuelga de un tejido
al cabo de nudillos
papiro de yema
y diente de manzana.

Revisa, en la línea
sub análisis, el lado
afín, no vaya a ser
que vivamos

(y en un segundo malla simiente
de red no pura trama y azulejo)

sin darnos

cuenta.

jueves, 24 de enero de 2019

Sueño con montañas

Si la explicación es provisional,
qué clase de explicación es esa.
Y, sin embargo,
mientras se desliza por la ladera irregular
del idioma,
revolotea en plena ebullición de perspectivas
y acontecimientos,
no se atreve ni ahora a pedirte la vez,
apuntarse tus señas,
romper blusas
y y y quedarse
atareada en un desaforado cariño sin remedio,
la realidad no espera, y cambia su dictamen
sin pedir opinión.

miércoles, 23 de enero de 2019

Dije que todo discurso conlleva a una moral

Si me quieres, de mano a muro.
Si me visitas, hazmelo, téjenoslo.
Es la pequeña cuartilla del léxico activo.
Porque, nutrido jardín, si placer, nombre,
y aunque objeto, por tanto agonía.

-ah, sí, el centro, la memoria,-

Cuerpo como subconjunto de paciencias.
Para bien querrías sentido, pero allí
no puedo acompañarte. Creo salir:
la misma obsesión, que ha puesto
suelo nuevo al repertorio.

martes, 22 de enero de 2019

Poema largo

La sombra del sol no tiene zapatos.
El hombre, que es sombra de su sombra,
¿cómo se vestirá cuando la duda empiece
a clarear en la madrugada boca de sus palabras?
Ese homínido que abraza,
ese simio que lee,
entraño corazón que, si cocina,
verso, cariño, razón, hace camino.
Pero su nombre no produce sombras,
su poder está todavía colgado
en el futuro. Bebe, amémonos,
digámosle al olvido tu luz
ya no nos interesa.

viernes, 23 de noviembre de 2018

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Silogismo

El lugar no está de vuelta.
Entre tu obligación y tu camisa
hay un botón con aroma
a trayectos de dedo y aritmética.

martes, 20 de noviembre de 2018

La rosa

Dónde, Fortuna, quedaron, emperatriz
del mundo, los sentidos, los goces
efímeros y los significados aquellos
perennes de este gobierno de apariencias.
Atrapa tu decisión, antes de que la ruina
de mi cuerpo te hable del destino
y su memoria.
En la noche de los besos mis ideas
volaron como el canto de un pájaro
ya viejo que delira con Ella, Primavera.
No escribas, oh, con tu afilada pluma
que su rostro se deslizaba falsamente.
Feliz en mi Arcadia, los sueños quieren
apagar el fuego de los amantes y, apenas,
máscara, amanece, el tiempo
huyó.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Fortunae rota

Yerra, quien,

por inmodesta ignorancia, pone
vacío, suerte o divinidad
en cuanto no conoce.

En el espacio de ese concreto
no saber se cuecen sin parar
de remover los grumos del error.

Y si el tiempo, que coloca
su inmodesta decisión, sitúa
junto a los cuerpos deseo

y esperanza, yerra.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Primavera

Apuntas
en el cuaderno la tarde que cambiará
tu pasado, el pasado de otro
escrito. Todos los entonces equivocados.
Si escribes, el recuerdo cambia, yo ciego.
Recita como aprendiste una última mirada.
Aún lejos se oye la diversión sobre la tierra.
El tesoro vacío de los significados sale a bailar.
El diseño del frío es irrepetible.
Amo el viento y el mundo; pero el viento
y el mundo en realidad aman
la primavera.

martes, 6 de noviembre de 2018

Descriptio puellae

Pone en la ocasión la fiebre de los actos
y ata a los actos la trenza del momento.
El discurso en sus labios brilla como un pájaro.
El significado en migración, los sentidos
dirigidos al bocado de corceles cuádruples,
vienen a decir este objeto es mío,
su brillo soy yo.
Detalles sumergidos en el calor del proyecto,
todo su cuerpo está tatuado de futuro
por todas las caricias que han de llegar.
El dolor es lo que se ha ido
y que por culpa de las leyes físicas
jamás volverá, al latido de su corazón,
a cuya memoria pertenece.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Pájaros

El lenguaje y el día son efímeros.
Entre un bosque de ofensas se asienta la identidad.
Las ramas son el día y el lenguaje.
Pero ellos cantan al lenguaje y las ramas,
efímeros a coro, individuales y efímeros,
a las ramas, al lenguaje y al día. Cantan.
Entre un bosque de ofensas se asienta la identidad.
En las raíces esconden el vuelo. Y
en el incendio de la libertad pican la tierra.
Si fueran de verdad, dejarían
escapar las raíces al vuelo. Entre un bosque
de ofensas se asienta la identidad. El día,
ese ojo que parpadea. El fuego
es un
pájaro perenne. Efímeros son
el objeto y su nombre.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Memento

Incumple, recuerdos, espejismos.
Voy a cuidar la fantasía o a pisotearla.
Voy a confiar en el camino que no sé
dónde va, si mañana sigue ahí
la ciudad, el oasis, la promesa,
si me esperan, o salgo hacia la selva,
hacia el desierto, el mar,
hacia el abismo, el viento,
que seguro están ahí.
Tu desobediencia ya está escrita.
Mi desliz busca mi sombra en el suelo.
Pero, mira, oye, este deseo es nuevo. Vive
por encima del sol.

Omnia vincit amor

No mires, si no abandonan, se beben,
prisioneros en los muros de su mutua intimidad.
Han de caer los sillares del tiempo sin miradas.
Sin envidias ni sol guerra y lujuria. Porque
quieren
-tras la respiración que los separa-
saber
para el otro, aviso de delicias, nudo
hambriento de noches y de días
en la apretada celda de sus bocas.
Si el tiempo celoso, el lenguaje despechado.
Atraviesan su reja de tacto caliente. 
Se miran en un espejo de besos
ahogados en el río de los cuerpos.

viernes, 2 de noviembre de 2018

La vida es sueño

Cuando creía                  conocer, todo
era nítido                                  y bien
definido,                                 las líneas
percisas,                               las cargas
funcionales. Ahora, que atento desconfío,
asalvajada confusión mezcla los días,
diluye los momentos, y ya no sé si viví
si leí o imaginé que leía u otro me contó.
Adornos, colores
del no sé qué pensar,
del cómo es posible
que esto sí sea real,
y aquello, que tan cerca de tus brazos
y los besos, sea apenas el casi relato
-¿verdad que las consecuencias parecen increíbles?-
del casi recuerdo
de la casi ensoñación
-adornos son las ideas de los desvíos, colores-
del casi pasado
ya casi perdido.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Panta rei

Bebamos, pues
antes de que termine el trago la garganta
ya se habrá vuelto licor para la sed de
los cielos. El mundo es un barril borracho
de sí mismo
y una piel que se desangra regando
los caminos que la luz o el brindis
pastorean soles ebrios de sí,
de afirmación rotunda, caldo étimo
de vengo
a buscarte
y en secreto.
¿Por qué no derramar más tinta?
Salivemos esta galáctica gota de lucidez
que tiende a derramarse hacia un mañana
frío y absoluto.
Con mis lágrimas lanzo al desierto mis ojos,
maná para la sal de las espadas pendientes.
Con tus manos estrujas
el zumo sin piedad de tu deseo
y de tus pasos, beban o escriban, directo
del eterno vaso         ahora
                            roto            del húmedo
olvido.

(quiénpuedeconocersebajoelquiciodelsaberqueeslíquido)

martes, 25 de septiembre de 2018

Aura mediocritas

El equilibrio es un mito y los límites
fluctúan irregulares sin ritmo predecible.
Pero finjamos que el valor de este acto
puede ser precisado mediante
no divinos números, no radicales,
de sucesión no aleatoria.
Finjamos y metámonos
tanto en la ficción que ya no sepamos
quién perdió la cuenta, quién empezó,
en qué idioma están o estaban escritos
los números, si con los dedos, los ojos
o los labios con los que te pronuncio
sin medida y a veces
hasta sin nombre. Finjamos hasta caernos
y tropezar uno con otro en una lectura
sin término, sin unidad, sin final
y sin aliento.
Igual que quiero, igual que quieres,
sin encontrar nunca, búsqueda
no inventada, no descubierta, a oscuras,
nunca el medio.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Teatro mundo

Sé coherente. Dicen. Con qué.
Nada está escrito, excepto los escritos
que están olvidados. Atados por el cordel
de una caótica mecánica, los actos
siguen al pie de la letra la lógica de
sus
estructuras. Alguien
acaba
escribiendo que eres libre, que es libre, pero
finalmente eliges olvidar lo que está escrito
y seguir a rajatabla el papel asignado
por los actos, que conjuran quién has
de ser en este día que entra y sale
de escena.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Ars longa, vita brevis

Llamado a perder el equilibrio
antes un traspiés que un guiño
lanzado. El hombre le pide a la piedra
que tenga sed de piedra; pero la piedra
desobedece y ofrece su hambre humana.
Se tarda tanto en despertar, en reponerse
del castigo del amor y el entusiasmo.
Se erosiona tan rápido el órgano
de la visión, llega tan corto el oído
Pero el odio es largo; la envidia, interminable.
Y antes de que termine el texto,
mediada la incomprensión,
ya nos ha hablado
el olvido.

jueves, 20 de septiembre de 2018

La noche

Toda la oscuridad de este cielo
es la esquina de una letra en un no tan largo
texto. Conduzco por la sinuosa carretera
que baja desde la sierra a la ciudad.
Mi vieja ciudad ha traicionado o traducido
la belleza de las tinieblas con las luces tomadas
de los tiempos y ahora
no permite a la luna escribir sus anacrónicos versos.
Pienso que en mi país hay más cunetas
que curvas en las carreteras. Las señales
de tráfico me avisan de que ya no quedan
lechuzas en estos campos. Pero si tú quisieras
coserme a puntada de jazz al mantel en tinta,
más amantes, más pasión, menos historias,
que se derrama sobre nuestro corazón,
apretado de sanguínea negrura,
calado de hierro candente,
de oxígeno flamígero,
coserme los olvidos, de la sierra a la ciudad,
desde mi historia a tu boca, entonces,
ojos negros de agotados lectores, que diré.
Qué cansancio o caricia no conduce su sueño.
Oigo el crujir de la ropa, pero es tan sólo un recuerdo.
Este paisaje es real, pero parece un poema.

martes, 18 de septiembre de 2018

La prisión y el prisionero

En los límites de la expresión
no se admite demora. No se ha terminado
de pensar y ya se ha dicho, tomado
de algún lugar en la memoria, copiado
de un momento, un síntoma, una pasión.
No puedo salir del vacío entre mis manos.
Si me descuido escribo. Si me descubro abrazo.
Por la ventana de la interpretación, el cielo
se topa con su nombre y, apartado de la voz,
porque estoy solo, armado de pasado,
mis idiomas se van topando todos
con tus besos.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Omnia vincit amor

Admite otro matiz, otra lectura,
la causa se desdobla en otra causa,
y nada es simple y nada se desborda,
sino que vibra en cauce imprevisible.
Una noche tus ojos de visita,
La Tierra que nos gira sin clemencia,
las noticias se van, arden los cuentos.
La luz, esa asesina de terrores
con raíces profundas, nos encela,
porque envidia lo escrito en nuestros cuerpos,
porque estudia esconder el bien perdido,
el hábito que muerde nuestros sueños,
porque se enreda y calla entre las bocas,
lleva hasta el final este imperdonable
porcentaje ignorado de distancia.

domingo, 16 de septiembre de 2018

In vino veritas

Estúpido, estúpido, me decía
al despertar cuando olvidaba
los sueños que no se sabe
a cuento de qué
deben ser así.
Estúpido, estúpido, me decía
con el mismo lenguaje
que aprendí cuando todavía había tiempo,
con los mismos actos que
Estúpido, estúpido, ¿no ves?
A punto has estado de dejarte
ver ante tu propia ignorancia,
me decía, y yo
obediente me
escuchaba, muerto de sed,
de torpeza, de esperanza.

sábado, 15 de septiembre de 2018

The pen & the sword

Muerde tu lengua
partida por mil en mil idiomas.
Con tus manos el odio se culmina,
en tus palabras el amor acaba de empezar.
Un edificio cuyo cielo no alcanzarán
miles de generaciones, cuyo paladar
probarán los miles llenos de deseo,
faltos de palabras para tanto fuego,
este
edificio de amor desorientado. Tu idioma
hiere con sangre, cicatriza con barro,
fluye como acero en un golpe de tormenta.
Una palabras tiene mil filos. Mil palabras
hacen del daño un mundo.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Ser / Parecer

Se dejan
llevar por las semejanzas, afinando
mismidades, hasta dar con uno
la medida de las cosas. Pero
cada brazada nada entre corrientes
distintas, y cada labio besa amantes
distintos, y parpadeo y parpadeo en mundos
distintos. Quisiera que el objeto
obedeciera a su nombre y su nombre
a la sensación. Pero
yo sé y yo padezco
y ninguna de mis cosas me pertenecen,
como la que, escrita de algún modo,
codifica en mis futuros actos
tu recuerdo.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Tempus fugit

El tiempo huyó y, en su lugar,
ha quedado un no saber
lo que medimos. El tiempo
trabajó un día, dio señales,
luego salió en busca
de un merecido descanso.
Y aquí tantos adentros.
Aquí tantos esfuerzos.
El tiempo huyó y, ahora,
como los dioses, no puede
ser nombrado (vaya a ser
que vuelva y aparezca).

martes, 11 de septiembre de 2018

Beatus ille

Encerrado entre los nudos
incontables de incontables
eslabones las cadenas
del farragoso pensamiento
de la diáfana dicción
no habita nadie en ese hueco
no hay hueco imaginario
sino que máscara y cadena
eslabón y nudo nudo y prisión
encierran y liberan la máscara
la persona su sonido y la salida
de lo que secretamente dice
de lo que atrapa en la escucha
siendo la escucha quien encierra
la dicción la que atrapa
la cuerda que se escribe
quien desnuda.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Ubi sunt

Rutina, bendición de los amargos
dioses, que nos fabrican nuestros actos,
tenme limpia la casa, los manjares
frescos, la juventud despierta, viva
la imaginación pronta a retenerte.
Cuando te canses piensa que soy yo,
igual que la materia de este mundo.
Que estoy hecho de olvido.
Que en la orilla del nombre,
en la taza del fuego,
trenzo los mil futuros de tus látigos.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Contemptus mundi XII

Los tesoros de las estaciones arden
entregados en el sacrificio de tanto valor.
Cuchillos. Hojas de papel. Lámparas.
Cosas, delirios del entendimiento. ¿Qué
escriben tus labios, con qué alfabeto?
Lo que me vas a decir es una montaña
que querría guardar simbólicamente
entre los múltiples estratos de la sima
de mi cuerpo. Mudo al tiempo. Callado
para el peso de quien mira las estrellas.
Escribe mientras dure la curva de la letra.
Todo es un relámpago fugaz. El sueño
de un relámpago apenas.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Contemptus mundi XI

Ese olvido traductor. Lápices de lengua.
En secreto faltan del mordisco fuera
de somatización y esa fuga. Arrojadas
con el descuido de los cuerpos, su turno
y las sombras. Conocimiento escarpado.
Palabras si derruido. Una ilusión tan sólo.
Rodillas en el fresco temperalmente
indiscutible.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Contemptus mundi X

Entre quienes subordinan
el fragor de los sentimientos
por las inapelables conclusiones
de una rigurosa observación concluyente
y
entre quienes desean
que la lógica de la realidad descrita temperalmente con el lenguaje se pliegue
a la pintura indiscutible de sus sentimientos,
yo
dejaré caer mi sombra
al estilo
de las coordenadas, que se marcan
casi burlonamente, de incógnitos, con
x.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Contemptus mundi IX

Vivamos después de esta noche una perpetua.
Paseemos juntos por encima del sol,
esa moneda lanzada al azar que aún
se demora en caer y tomar
nuestras amadas
(léase
envidiadas)
decisiones. Que no se harte el matiz
de nuestras rodillas en el fresco
mural de nuestro desamparo, miles,
cientos. Que haya siempre música
que beber, relatos que tocar, vidas,
miles cientos. Y nuestros oídos oigan,
y nuestros ojos vean, cómo otra vez
somos el pienso para el vendaval,
el postre para la brisa, y cómo los colosos
hacen de nosotros y nuestros cuerpos
aventura,
cartografía codificada de los tiempos
y arquitectura y besos.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Contemptus mundi VIII

No os engañéis. Sólo hay música.
La música no existe, sólo el tiempo.
El tiempo es una ilusión tan sólo
del movimiento en el espacio.
Ni eso, sólo son los objetos en cambio
ocupando su lugar. Y los objetos
no sabemos lo que son. ¿Tú
puedes acotar las coordenadas de ti, sujeto?
Acaso lees esperando recuerdos,
piensas alentando pasiones,
sales al mundo y le miras cara a cara.
Yo, no sé. Escojo lo que mi decisión me
impone, por ejemplo, que, tal vez, medito,
que escribo y que traduzco y miento.

martes, 4 de septiembre de 2018

Contemptus mundi VII

Recuerda que tu recuerdo es una interferencia.
Comprende que la ilusión de tu conocimiento
es una redundancia en un surtido de
    redundancias.
Si, al final de la tarde, afiladas las arenas
de cuanto desconfías; si, dicho lo dicho,
perdura el calor y el frío y el tacto de sus
palabras; si, derruido quien eres, ardido
quien es, quien tuvo, quien latido en falta
avanza entre tantas las suertes del sentir;
ata la comprensión, perdura los enigmas.
Ni tú ni tus decisiones son menos suyos
que en cada átomo aquella profunda
    ignorancia.
Recuerda con tu recuerdo tu interferencia.
Comprende con la ilusión de tu conocimiento.
Y si llegara el día en el que, a pesar de todo,
sabes, ama.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Contemptus mundi VI

No lo esperaba, nadie lo esperaba,
que las cosas no tuvieran el valor
con que nosotros tan nítidamente las valoramos.
Que tampoco fueran valientes, ellas,
que vienen a nosotros, sus monstruos,
para entregarnos el sentido de nuestros actos.
Ni siquiera nos repudian como esmerados sus
dioses, nos olvidan como cosas.
Están ahí al borde del acantilado del
conocimiento, más roto que compartido,
ajenas al escarpado precipicio de la semántica,
al oleaje en perpetua borrasca de lo sentimental.
Quién quisiera que ardieran en la lámpara
de sus nombres, no en la casa incendiaria
de la obsesión, de la vida, de la esperanza.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Contemptus mundi V

Viene a ser la memoria de un árbol
que ha llenado el campo durante siglos
y cuya ausencia apenas durará las pocas
cabezas humanas que a su sombra
Viene a ser los frutos de ese árbol, esperando
su turno en la humedad, entre la luz
y las sombras. La madera pulida y barnizada,
esta para cajón, esa para intrumento,
de cirugía, de medición, de música,
se sentaron, durmieron, besaron,
bebieron,
o escribieron al dictado poemas de amor.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Contemptus mundi IV

Las sábanas ya sólo envuelven símbolos.
Los objetos arrojados con descuido o intención
para que al dar con el dolor encuentren su
significado. Las sábanas ya sólo huelen
a la memoria de los deseos en los sueños.
Impresas o impregnadas de tantos todavías
arrojadas para que al dar
con el descuido encuentren el re
verso de los cuerpos, símbolos.
Un ya no nunca pronto. Fina tela
de los muertos. Porque los vivos
ya sólo se cubren con sí mismos.
La ventana ondea. Los lados se
despiertan. Canciones
en el lugar de los besos.

viernes, 31 de agosto de 2018

Contemptus mundi III

Quieres
salir del presente, ni cuerpo ni prisión,
ni grillete ni aula. Si al menos comprender
el nudo imaginario, los recuerdos que atan,
fuera
posible como la imaginación hace posible
los deseos, escuetos en detalles, prietos
de fuerza, de discurso, de somatización.
¿Y esa fuga, entonces, de consecuencias?
Del mundo abstracto no saldrán. De la lógica
sabida a posteriori seguro que tampoco.
Siempre guardamos tan importantes los
juguetes en nuestros bolsillos, tan valiosos.
Quieren escapar, ser
robados, cuerpo
o prisión, grillete-
aula. Pero la puerta, abierta; firmado,
el ensayo; el intento, fallido; la metáfora,
gastada.

jueves, 30 de agosto de 2018

Contemptus mundi II

Canta por mí, narrador, que andamos
equivocados, que no nos salen
las cuentas, que entrometidos los dioses
nos hicieron morder y que la huella
del mordisco
fuera el alma.
Quien no ha besado ha muerto ya
y quien conoce el amor pasea por la muerte
como un loco gritándose a sí mismo he vivido.
Porque el amor no arde, ni pasa, ni es;
el amor escribe, para quien con sus ojos
lea, con sus oídos oiga, con la sensible
yema de sus dedos
toque.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Contemptus mundi I

Todo
es un relámpago
fugaz. El sueño de un relámpago.
Apenas
se recuerda de ese sueño. Se traiciona
con sólo anotar, contar, decir, no sé,
se olvida, y en ese olvido traductor
caben tan pocas cosas y leídas
tantas
faltas. El sueño de que hubo paz
y estábamos juntos. Durante una noche
sin tiempo. Caligráficos lápices de lengua.
Cada cual el lienzo de nuestras sombras
en el que a cada paso la página se borra.
El lapso de que en secreto faltan las horas.
El sueño de que en tus labios
eran los nombres.

viernes, 10 de agosto de 2018

Locus amoenus

No hay remedio para la distancia.
Unos se acercan y encuentran números.
Otros se acercan y encuentran el amor.
Ambos irracionales, fraccionarios,
Si aprietas con pasiones las ciudades,
rezumarán los medios de transporte.
Esposad los días y veréis relatos
de aventuras.
imaginarios, naturales, reales,
Llegados a la cita, quieren el beso.
Llegados al beso quieren los cuerpos.
Él sueña con el corazón pero ella ama
los vuelos                                 sin nudos.
Viven en un baile de heridas y trayectos.
enteros, racionales pero nunca juntos.

jueves, 9 de agosto de 2018

Ruinas

Qué maravillosa obra es el hombre, qué noble su razón,
qué infinitas sus facultades. Su última piedra
navega entre las estrellas, llevando consigo
palabras y cantos. 
Heridos con el filo 
del hogar, sabios de amor, qué imposibles claman, 
qué impedimentos no tienen por acabar
estos hombres inconclusos, no terminados
‒construyen como hormigas, fabrican como abejas,
destrozan como la tormenta y olvidan como la arena‒,
que se horada a sí mismo robándose sueños.
Desesperados por un poco de luz, ¡más luz!
ha rebasado, ¡pobres!, el límite de su instante.
¿Oyes cómo se descargan los próximos besos?
Ves que Gilgamesh aún cae de rodillas en lágrimas
porque acaba de perder a Enkidu, su amigo.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Ser / Parecer

El fugaz enunciado en el que habito
tiene por decoración pasados, máscaras.
Paseo por el borde de mi máscara.
Soy la curva sutil de ese paseo,
curva sutil con la que escribe
el pasado, su máscara, papel pautado
para que otros instrumentos, mi cuerpo
me hagan sonar, andar, escribir,
en la lectura  ,  tuya  ,  que soy
y no estos sentimientos ininterrumpidos
y no estos significados inconclusos.
El fugaz no saber en el que habito,
que es espera de ti, no tú, de ella,
que es la curva sutil de este paseo,
la máscara orquestada de los cuerpos,
la paciente ternura de uN
   leer que no quiere
       terminar.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Homo viator

Hubo un tiempo y su vientre.
Pero ya quién recuerda.
Este mundo es un nudo
y su cuerda mil veces
trenzada nunca deja
error, olvido, mar,
perdidos en la orilla
de tu cintura. Vamos:
dibujada en la arena
está la eternidad
y el final del camino
lo escribe la serpiente.

martes, 31 de julio de 2018

Carpe diem

Sabes
que el mundo se desliza
como un verano de arena entre los dedos.
Esos son los últimos muebles. Esas
las últimas carpetas. Hay secretos,
si vas a firmar, que es mejor tatuarlos
en la arena que cae, el amor que se desliza.
Esos son los últimos secretos. Esas
las últimas verdades. Las que no
llegarán a decirse porque, maldita sea,
no queda más tiempo. Rubrica aquí
mi cuerpo, tu firma, mi lengua, tu idioma.
Estos son los últimos besos. Estas
las últimas que se deslizan, muebles,
carpetas, arenas, sueños, palabras. Apaga
la luz, asómate al balcón, alza la vista:
tardan tanto, tanto en llegar, pero están
en esta oscuridad pintada por gigantes.

jueves, 19 de julio de 2018

Variante V

Mirando el atardecer soy el punto
en la tangente que el sol traza
sobre un círculo de tierra.
Miento, pues si lo veo, es un rayo
secante, que atraviesa el anillo
fino, kilométrico, azul, de nuestra
amada atmósfera. Miento: debiera
haber hablado de esferas, de esferas
y momentos. No sé lo que digo, perdón.
Siento que estás cerca, -apenas a
                           un roce- entre el error,
la geometría y la magia.

miércoles, 18 de julio de 2018

Otro atardecer

Viven al dictado y vivimos
al dictado de aquellos. Queremos
salir porque así se nos dicta, libres
porque grabada la ilusión de libertad
con ella ven los ojos, caminan nuestros pasos.
Afinad, pues, en concierto las persianas,
redoblad las cortinas, las ventanas abridlas.
El viento habla de ciudades futuras.
El calor sabe los amantes que están por llegar.
Ella pasa distraída su mano por mis hombros.
Yo me vuelvo a abrazarla, desde su fragancia,
pero ella ya tiene su pensamiento en otra cosa,
y  cómo decirle a su pensamiento ¡vuelve!
si se dirige a algo hermoso que graba en ella
la más perfecta de las caligrafías.
Abridlo todo, que suenen goznes y bisagras,
las llaves preparadas, dispuestos los vuelos.
El sol al atardecer dicta con fuego
y nosotros con fuego somos obedientes.

martes, 17 de julio de 2018

Mito (traducción)

Del viejo amanecer las nuevas rosas quita
la noche despechada, porque no vino el día
y en venganza retira su sábana de estrellas.

Llega el día y espera, ilumina las cosas;
pero esta vez tampoco ha de llegar su amante;
como falta la noche, sopla y quita su luz. 

Siempre amando y ausentes, despechados amantes,
puede que los veamos un momento reunidos,
si nosotros creemos, por el fuego que cruza 

la antigua salamandra del nuevo atardecer,
en este pensamiento trabado en nuestras lenguas.

lunes, 16 de julio de 2018

Alegoría

Un perro mastica el hueso largo del sol.
Sus fauces son la noche que se cierne,
su mandíbula es la tierra.
Dientes duros pretende ser la cuidad,
pero está llena de deseos que horadan
(de horas) la escapatoria de esta imagen.
Su lengua es el poema.
Su mandíbula es la tierra.

domingo, 15 de julio de 2018

Contrato no dedicatoria

Al final de esa melodía aún brilla este sol,
una polilla que se posa moribunda
sobre la firma de un gigante.

viernes, 13 de julio de 2018

Todo Bien

Todo lo tuyo me parece bien:
lo húmedo y lo seco de tu nombre,
lo propio y lo ajeno de tu sangre.
la curva en que se atrapa o a veces se cae
tu cabello, esa mentira voraz
con que se evitan problemas en las calles,
frío en las noches o quietud en las sábanas,
el daño ritual que le haces al mundo,
porque hay que comer, y el detergente
con el que luego limpias los cuchillos.
Y amo con especial mareo
ese gradiente poco estudiado de presión
  en tus labios
que se despegan de los míos y el giro
con que por fin te marchas, para siempre
o hasta la próxima cita, y me dejan
donde nos quedamos
pensando en lo posible.

jueves, 5 de julio de 2018

Enviar

Entonces, creémoslas.
En el camino de nata de tu cuerpo.
Pues que no existen las estrellas, de tan altas
y tantas fachadas y ciudades, de tanto no
mirar hacia arriba, sino a texto en mano.
Pero de tantas dirán ¡mentiras! recuerdos
dirán ¡embustes! Pues que no, nunca
hubo estrellas. Pero esta noche, entonces,
con mi boca, no con las palabras, creémoslas.
Un vertiginosamente lento y horizontal
ascenso por el tobillo divino de tu cuerpo,
paso a paso, tantos, miles, millones,
con la esperanza de que el cielo sea tu boca.

miércoles, 4 de julio de 2018

Fuga

Ven, deja aquí conmigo  los remos, de gran peso.
Sueña, ven, deja aquí  dormidas estas horas
o conmigo los remos  de gran peso, dormidos.
Y, cuando sueñes, ven  río arriba y abajo
sólo a fuerza de labios,  sin orillas los sueños
las horas sin pasado.  Ven, vive, deja aquí
sólo abrazos y abrazos  conmigo en las orillas
de tus pechos o sueños,  de tus besos, tus remos,
tus sueños de gran peso,  las horas sin esfuerzo,
la orilla de tu falda,  las olas de tus labios.
Ven, deja aquí tu espera,  tu placer y tu alma.
Hagamos juntos, juntos,  largos viajes de vuelta,
entre islas y monstruos,  una incursión vikinga,
sin más viaje de vuelta,  sólo avanza y avanza,
sin materia, sin alma,  del placer a tu casa.

martes, 3 de julio de 2018

No escuches

Cuando me lo contaron, no lo creí.
Que el futuro revolotea, que son pájaros,
que entonan cantos que nos llevan a las rocas,
y no nos queda otra que remar hacia ellos,
ellas, los pájaros, de hemoso canto y
hermoso plumaje, las rocas, firmes,
del futuro. Y no que podemos soplar
el cuerno de los tiempos, soñar con rosas,
dormir, olvidar la traición de los compañeros.
¿Vas a atarte al mástil del presente?
¿Vas a alimentarte del loto una vez
más? No lo tuve en cuenta, no lo creí,
pensé que era un mito.

lunes, 2 de julio de 2018

Reflexión

En qué ha quedado esa obsesión,
¿ha sido sustituida o simplemente
se diluyó? En cualquier caso,
cómo es posible.
Cómo, en la ternura de los hechos,
sabiendo que sucedió, qué sucedió,
-¿dije ternura o tragedia?, no lo recuerdo-
es que las obsesiones vuelan
y yo me quedo, con todas estas
prisiones con que no sabemos nada
del momento.

domingo, 1 de julio de 2018

Breve

El sueño grapado al deseo. El deseo
atado a las horas. Las
horas soldadas
al beso. Y el beso por qué
vuela
tan lejos.

sábado, 30 de junio de 2018

Hilo

El cable funambular hacia el terreno de lo abstracto.
Qué más por encima pensando en la palabra
pie, paso, presión, posicionamiento, precisión,
                          equilibrio.
Qué más por debajo todo lo que un día fuera
futuro o caída, decisiones o su historia.
Crees acaso que es un símbolo, que retuerzo
los límites de la dicción para señalar con el dedo.
No.                                                               No.
Es tan delegado el momento como tu cuerpo 
tendido. Es tan fina la ocasion como mis labios
contigo encontrados. Perdidos de entusiasmo.

viernes, 29 de junio de 2018

No puedo saber

No puedo saber
si este es el momento
en el que se desliza la blusa
o esperas a que termine
de caer el azúcar en la taza.
Podría ser
una infusión cualquiera
en un local cualquiera,
en una calle cualquiera,
y así las partes desnudas de tu cuerpo,
y así los besos, los besos, las miradas.
Porque este abrazo podría ser ya la despedida
o bien preso deseo de un futuro mediato.
Mientras estudio la paciencia
del griego, la anatomía, el álgebra, la historia,
el secreto de una noche o una lectura,
la utilidad de los puntos y las comas.

jueves, 28 de junio de 2018

Entre tanto

No hay donde conducir los pasos.
No hay donde redactar los vuelos.
La sangre, si es noticia, rezuma o idea;
pero por mucho que al abrigo de los saltos
quiera tomar por árbol tu alegría,
por duna tu ciudad, por moda tu experiencia,
tengo esta sed, otra vez, definida
en tus labios, tengo este tacto
al ritmo en las palabras que me tocas.
Y, si recuerdo bien, entre tanto
no existo.

miércoles, 27 de junio de 2018

Para empezar

Aquí tengo trabado entre los dientes
este olvido que nadie se esperaba
y por querer decirlo se me traba
en hábitos de tiempo sin

lunes, 25 de junio de 2018

Improvisamos

[Dicen, y probablemente yerran, que el tiempo no puede improvisar, que es resultado, siempre resultado, no más, ni siquiera causa, resultado de sí mismo. Lo dicen quienes miden, no el tiempo, sino las cosas, y qué dirán, que no hablan de las cosas, sino del tiempo. Errarán, pero yo les creo; hoy les creo. El tiempo es esto y poco más. Lo que bordeamos porque no sabemos decirlo de mejor manera] 
Y así, sin planes pero con órdenes,
en una fuga constante pero sin escapatoria,
vestidos de acción, desnudos de pasado,
ardiendo en este no sé 
qué que no es el de siempre,
tocándonos a un ritmo no pautado,
labio contra labio, aquí nos vemos:
improvisando.

viernes, 22 de junio de 2018

Enrédate

Si este viaje de allí, este estudio de acá,
esa conversación en la cafetería,
el otro paseo que llegara un poco más.
Detrás del doblez del mapa, la butaca
del cine, la hora del avión, la página marcada.
Allí donde debimos conocernos.
En todos esos sitios donde nuestro corazón
sí habría sabido latir y nuestras piernas,
más sabias que nosotros, sin dudas,
sí se habrían enredado, enraizado,
en caída libre de horizontes.
Para ya no soltarse. Para no dar ocasión
a la fortuna, ni una vez más.
Pues tercos esta sed anudando los tiempos.
Pues juntos como vivos en el destino de los audaces.

jueves, 21 de junio de 2018

No más siempre

Y no que hablamos torpemente,
nos besamos torpemente,
nos esperamos como dando
traspiés con tu futuro, tú, yo
con el mío. Cada cual
con su ribera del sentido.
Y las ropas revueltas, siempre,
pero, siempre, separadas.

miércoles, 20 de junio de 2018

Sin título

Nuestras palabras, esta tierra oscura
no las guardará.
El futuro sabrá quiénes éramos,
pero no qué nos dijimos.
Las noches, confundidas, como mil monedas
en la fuente, estrato o velo,
a un lado del deseo y al otro de la verdad,
ya no serán más nuestras.
Y nuestros labios, estas palabras que brillan
no las guardarán.
El pasado sabe qué nos decimos pero no
quiénes somos.
Ven, entonces, quédate,
en este terrón oscuro del momento,
antes de que, boca y saliva
en besos nos deshaga
y nos estudie sin saber nada de nada
bajo este sol que ya no será el sol
esta tierra que no será la tierra.

martes, 12 de junio de 2018

Pero aún así

Marionetas. Con los hilos cortados, pero
aun así. En el drama de la libertad.
Con una mano donde debiera
ajena estar el corazón.
Y, para hablar,
un dedo siempre en la boca.
Al aplauso final llamamos decisión
(desde hace tiempo)
atenta, responsable, intencional,
en la que apenas creemos,
en la que tanto creemos.
Fantasmas vestidos sin pies en el suelo,
atrapados en este mundo libre
en este pequeño relato
de ficción. Y, sin embargo,
reales.

lunes, 11 de junio de 2018

Mañana mismo

Toda la ciudad van a quitarla.
Las calles por las que perdimos,
no tiene otro nombre, perdimos.
La tienda, el bar, las tiendas, los bares.
Los bancos donde se leen poemas a la ciudad.
Los bancos donde se leen, en letras
menuditas, menuditas hipotecas de amor.
De odio, pero yo digo amor. Y todo
lo que se ha dicho ya sobre las ciudades.
La van a quitar entera y van a poner otra,
sin ti, sin mí, sin los recuerdos que hasta hoy
me guían de no sé donde. Donde nunca
nos conocimos. Ni fue tarde. Ni te fuiste
como si nunca hubieras visto la ciudad.

sábado, 9 de junio de 2018

Cinismo irónico aplicado

Lo único que existe es el presente,
y estamos en cualquier parte menos ahí.
Todo lo que vivimos es ficción y cuanto
pensamos y decimos ficción de la ficción.
Bien o mal nadie se conoce ni conoce
qué es del bien en el presente, el mal
en el futuro y nada de nada en el pasado.
Exepto
Yo
que me sé todo bien único libre de ficción
en esta única vida que tengo por delante.

viernes, 8 de junio de 2018

Esta tarde en su aroma

Que la luz se ha escapado y no quiere volver.
Que las calles acechan sus soslayos de ritmo
y posible su abismo arreciando llover.
Han grabado sus fuerzas sin permiso de nadie.
Sin desmayos, sin risas, sin testigos de selvas.
Y he perdido los sueños y he robado su tela.
Una dama en la noche. Esta tierra mojada.
El reguero de aroma donde nada es seguro.
Donde tengo tus besos. Donde fuera está oscuro.
Que la luz ha escapado. Que quedamos en vernos.
Una vida, otra vida, o tocar o querernos.

jueves, 7 de junio de 2018

En su lugar

En su lugar
pusieron una entrada de cine,
que antes había sido falda de mujer
y mucho antes recodo de camino.
Lo que pusieron de verdad fue una lista
admirablemente exhaustiva de medicamentos
o música disco o dientes caninos al azar.
Lo que pusieron aún sigue escrito en tu garganta,
justo en esa parte que olvida el noticiario,
la que se divide en fobómetros irregulares,
con toque de canela y avaricia de amante.
La alfombra de una noche y su temática.
Allí donde se usa el libro de texto
para que la mesa mentirosa no cojee.

martes, 5 de junio de 2018

No repostaje

Las carreteras llevan a los dioses antiguos.
Paran en nuestro cuerpo para el peaje.
Nos decimos adiós.
Los recuerdos no conocen ese idioma.

lunes, 4 de junio de 2018

Resonancia e interferencia

Esto sucede por estar en algún lugar,
cuando paciencia brazo, cuando sol mordida,
si estuviéramos en ningún, recodo, dicho,
dónde ningún, dónde sospecha.
Vamos a tomar la cicatriz por significado
y el fue por solo apego
y muy deprisa
por el pensamiento.

domingo, 3 de junio de 2018

Entre los dedos

No has entregado el peso de tu blusa,
el vuelo del botón no ha sido robado.
Del engaño el tenue sacrificio sabe
al acero sutil de la naturaleza, que a veces
mata o escribe
en borradores perdidos hasta dar con tu cuerpo,
en ediciones soñadas de tanto horadar espacios,
en manuscritos lejanos, sin ropa u olor,
que alarga en la lengua el cielo que demora
por no olvidar ahora el vuelo de su águila.

sábado, 2 de junio de 2018

Sociedades aisladas

Es territorio de las ideas. Terrón,
azucarillo de las viejas ideas.
Infusión, canela, azafrán, ruta
de las especias, seda de las ideas.
Comercio, trueque de viejas, nómadas
ideas. Agricultura. Ciudad. Tierra
Prometida de las viejas ideas.
Territorio del ser. Sombra del semblante.

jueves, 31 de mayo de 2018

Sin ley

Cuando
nada más que un guiño en las historias
quede de nosotros, ¿quién pondrá
punto a la prisa?
Tu mirada me hace de carne y hueso
y, si no, soy un amante en pausa y piedra.
La inteligancia dice que el pasado
nos ha de traicionar, que no es un espejo,
sino un escudo que de nunca usado en guerra.
Mentiras sus sabios rigen, firmando, suelos.
Si un gesto de mis manos lleva a tu pierna
a escalar sobre mí, sobre mis piernas.
No sólo siento el estilo de tu piel en mis dedos,
sino el peso de tu cuerpo en mis brazos,
mientras tus labios siguen, flotando, ingrávidos,
fuera de la ley y besando
la obediencia sin término de mis labios.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Un roce

La noche no está terminada.
No hemos terminado de sopesar
los ángulos irracionales de nuestros miembros.
La respiración, tan caliente y tan cerca
que parece otro país, aún quiere volver
y aprender un idioma con que decirlo.
Nuestras manos siguen ciegas, porque
no saben leer, el mapa de encendidos
sentimientos que aún no han sido estudiados.
Perdimos nuestras piernas entre ramas perdidas
en un bosque propio, ajeno, jardín propio, ajeno.
¿Nos hemos conocido, gustado, olvidado? No.
Este preciso lleno de amor aún tiene su sitio
rebosando vacío para la muerte.
Y además este territorio no conquistado. Y, sobre todo,
esta total y absoluta falta de estructura. No.
La noche no ha acabado, para nada.
Y sin embargo amanece.

martes, 29 de mayo de 2018

Intimidad

Aún resulto que acuso de cristal 
cuando en determinadas fechas
yo, sin haber sido definido el contorno,
aquí acaso venas, allí pudiera ser
otra cosa.

lunes, 28 de mayo de 2018

Fuertemente imaginada

Si miras dónde estás posicionándote,
también en algún punto de tu observación.
En este momento que es como un idioma.
Pero si es un lugar está partido, compartido,
y cada parte a su vez, sin saber qué
está mirando, está, a recuerdos, partida,
a olvidos fuertemente imaginada.

domingo, 27 de mayo de 2018

La mariposa y la llama

Tiró del lazo, y el nudo que desenredaba
era de tiempo. Como una desnudez, el tiempo
se escapaba. Quiso cogerlo al vuelo
pero no era más que tobillos en las manos
que se derraman como piernas de mujer
que escribe, dedos de hombre que viaja.
Quiso coserlo al vuelo, pero al mirar atrás
sólo había ropa de juventud, recuerdos no escogidos
para pasar juntos, separados, esta larga
última noche.

sábado, 26 de mayo de 2018

Natación

Vengo por tu silueta tentadora
ciego y escrito en pura ebullición.
Sé que se me disuelve y se evapora
este idioma en que a ratos me deslío
tus ojos el ayer, tu boca ahora
no distingue el posible desvarío
de mis actos, a punto de intención.
Ya del acecho al dicho no me fío,
sin saber qué es ternura, qué ilusión
vienes a verme en este cuerpo mío,
vestido de tu vida e infusión
de mi muerte.

viernes, 25 de mayo de 2018

Escapatoria

Enunciado, escapatoria.
Este objeto es un trozo de lejos.
Este otro, en cambio, es otro trozo
de lejos. Cuerpo y pensamiento
tienen en común ese viaje.
Quisiera nombrar pero ese nombre es tu cuerpo.
Quisiera por invocación hacerte
presente, pero ese nombre es la ausencia
de tu cuerpo que tan bien conozco,
de tu cuerpo aún nunca nombrado
por cuanto —según dicen— es
mi boca: nuevo trozo de lejos,
viejo trozo de ti
ojalá
por siempre.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Bésame, no me olvides

Bésame, no me olvides, y mientras
me besas, bésame, no me olvides.
Funda sobre tus besos una nueva escuela
de conocimiento. Derrócala,
que sea más roca el abrazo. ¿No ves
que el paisaje se deshace? Las pinturas
son recuerdos, olvídalas. Las noticias
son esbozos, olvídalas. Los besos
olvídalos. Nada
más, besa, no te olvides:
construye sobre esta roca del beso,
escribe sobre esta roca del beso,
mientras el mundo 
cambia su dirección y nuestra historia 
es apenas un roce.

martes, 22 de mayo de 2018

Trozos trazos trazas

Tienen sus piernas desliz de letra,
renglones callejuelas árabes con su deseo.
Saca a pasear el escalón de sus labios:
habla, pero sus palabras son adivinanzas.
Sentado en el escaño de su puerta,
dure lo que dure la injusticia
de una noche finita, tiemblo de agua.
Su cuerpo está
tejiendo esta espera,
cada puntada un poquito
de respirar abrigo de respirar.

Secretariado

Hay tiempo revuelto por todos los papeles.
Ninguno habla con otro, ninguna hora con otra.
La civilización lo vuelve a intentar. Una
y otra vez, lo vuelve a intentar. Poner
orden no, anotar un orden, catalogar
un orden, traspapelar un orden, inventado
no, inventariado tampoco. Y luego
que si es por los cuerpos que no cuadran
las cuentas.
Hay papeles revueltos por todo el tiempo
y personas que aún no saben qué dicen.

domingo, 20 de mayo de 2018

Allí

Ese es el otro lado del mar,
donde te esperan las leyendas
(fuera del paréntesis de estos días de guerra,
de las murallas y circunvalaciones de la ciudad,
de su intrincado cableado y sus ondas,
sus medios de comunicación, su masa,
fuera de internet, de esta página, de este poema,
de los ojos que miran con imágenes lo que son
sólo palabras,
de las alcantarillas limpias, conversacionales,
de las murallas y circunvalaciones de la ciudad,
de estos días de paz, de guerra, no se sabe)
donde un cuerpo disfruta su juventud sin miramientos,
donde brillan, tal como miraban tus héroes
de niño, aún las estrellas
que trabajan incansables
en su enorme galaxia.

sábado, 19 de mayo de 2018

Desde aquí

Quiere y su querer no está causado.
Hace y su quehacer carece de intención.
En torno a su cuerpo gravitan las miradas.
Normal, pues esa curva es matemática precisa.
La temperatura de sus labios es sólo un sueño
y el tacto de su lengua es esta vida.

viernes, 18 de mayo de 2018

No nada

No se puede empezar, nada ha empezado.
De segundas nos viene cada objeto
hasta este ahora aún nada concreto
que en sombras se disuelve a nuestro lado.

Es la ficción quien finge que su estado
brota en un punto y que ese punto quieto
no se remonta al páramo secreto
del no saber, no ser, no ser creado.

Amor que sin principio me tuviste,
labios que sin amor vivís en vano,
¿quién enraizó las sombras a este rito?

Pronúnciame y olvida lo que existe.
Lo que está escrito aún no ha sido escrito
en este aquí perdido de antemano.

jueves, 17 de mayo de 2018

Tratado de los cuerpos

Los objetos no son islas
—decían—, están puestos en función.
Un lugar en la estructura ocupado
por un momento atado al tiempo
o al significado.
Pero aquí y allá esto o aquello.
Esta rama no conoce nuestro paseo.
Este arroyo no conoce tu boca, ni tu boca tu sed.
Las tardes con tu cuerpo se emborronan
entre la memoria y las palabras que sí que son cuerpo.
Antes de llegar no se imaginan y al poco
de irse ya se han olvidado. Y nuestros besos
qué tienen que ver con el relato de nuestros besos.
Sí, los objetos son islas.
Y el viaje a los objetos es otra isla.

miércoles, 16 de mayo de 2018

La boca muerde primero

¿Quién me dijo un mundo en calma?
No hay nada en el mundo quieto.
La memoria ya no alcanza
a saber qué es lo que quiero.
Lo que se mueve no avanza.
Nada avanza siendo entero.
Lo que dije con palabras
no me lo dije despierto.

martes, 15 de mayo de 2018

Y sin embargo

Juegan, memoria de dirección sin llegar
a tocarse, juga, no chocan, rozan, vibran,
distancias que se avisan de distancias sin saber.
En relación respecto consigue importante.
Si acaso se destila, momento, di. Falta.
Y si se sabe, se sabe solo. O no. Suenan.
Brilla y arde sin llegar a tocar suelo.
Pero es que el oído sólo entiende la música.

lunes, 14 de mayo de 2018

Fin de la primavera

La luz ha caído. La fuente, vacía.
El aire calmado no olvida su aroma.
Maldito el recuerdo. La carne, maldita.
Lengua que tramabas tenernos a solas.
Este era el terreno de la fantasía,
la lluvia que a besos calienta las sombras.
Se va una cintura de guerra o de vida
que bebe o navega los suelos, las ropas.
Los cielos se agostan. La mar se termina.
Los brazos y el agua. Las manos, las bocas.