jueves, 27 de abril de 2017

Impulso

La tarde tibia, el sueño y el refugio.
Las calles que resacan igual que un arrecife.
Atolones de paz e indiferencia los monstruos
en el destello oculto de un cable, la sal gruesa.
El árbol con su disfraz de aroma antidelohumano.
La máscara y el brillo, el tacto, el tacto, el suelo
y el silencio. Unos mundos cualquiera.
La página completa del desastre.

miércoles, 26 de abril de 2017

Arte

Busco a alguien que conozca
el término contrario a la obsesión.
Quien libere a mis piernas de su saber andar
y les enseñe otra cosa.
Quien les diga a mis pulmones: con respirar
no basta.
Además de tocar, mis dedos, qué saben.
Pues me molesta que mis sábanas,
mías están guardadas, mías me recuestan,
no sepan otra cosa que animarme
a quedarme tumbado eternamente.
Pues me molesta la servidumbre de mis muebles,
que ni yo sé lo que guardan, ni para qué diablos sirven,
la servidumbre de las cosas que pruebo con mis labios,
la estructura feudal de este nuestro idioma.

martes, 25 de abril de 2017

Lotófagos

No recuerdan y no es una desgracia
para ellos. Comen y no escriben.

Este pudiera ser cualquier lugar
del mundo, ni siquiera saben si se han movido.

Este muerto ya ha sido matado antes,
asesinado ya por esa misma idea.
No han escrito el nombre de ese muerto.
Ni han sancionado siquiera a la idea.

No hay relación entre el sol y su sombra.
No hay relación entre el hombre y su sombra.
No hay relación entre el hombre y la mujer.
No hay relación entre el hombre y los niños.
Como pájaros están ahí, como migajas:

el sol, la sombra, el hombre la mujer.
Los niños no recuerdan, no escriben,
no tienen conciencia de la degeneración ni
de su piel, que suda.

lunes, 24 de abril de 2017

Soltar amarras

Ponla a rodar. Sabes
que no se detiene. ¿Por qué
hacen falta ejercicios de lenguaje?
Ponla a rodar. Sabes
que no se detiene. ¿Por qué
hacen falta ejercicios de amor?,
llámese odio, llámese construmbre.
Ponla a rodar. Sabes
que no se detiene. ¿Por qué
hacen falta ejercicios de tiempo?
Ponla a rodar. Sabes
que no se detiene. ¿Por qué
hacen falta ejercicios de esperanza?,
llámese música, llámese memoria
o nada.

sábado, 22 de abril de 2017

Utilice su ingenuo

Una vez arribados a la orilla del imperativo,
dése noticia de los ladrones que construyeron
esa ciudad, la del imperativo, la de la
infusión legislativa, rubricable ternura
que amarre el sueño del futuro a una profundidad
seguramente avalada por decenas de estudios
que tratan sobre un tema tan relevante.
Entonces, déjese quemar los labios
en la tibia palabra que no sabíamos buscar,
déjese quemar en las manos de tanta
ley y tanto miramiento,
perder en la espiral si término que habita
la espalda de una mujer.

martes, 18 de abril de 2017

En serio

¿De verdad
me hablas como si la gente hubiera estado
cuerda alguna vez? Tu esperanza fundada
en el escaso movimiento de la tierra, firme
mente resistiendo las mareas gravitatorias
de los grandes gigantes de arriba, el firmamento,
¿de qué es síntoma? Como si mi cuerpo hubiera
sido sensato alguna vez, altruista alguna 
vez, en consenso conmigo alguna vez.
O tu cuerpo. ¿En serio
me hablas
como si nuestro amor, qué digo, el
mío, el tuyo,
hubieran sentadon alguna vez, ¡alguna vez!
base alguna de cualquier cordura?

domingo, 16 de abril de 2017

Remar

Hoy han conseguido que me ponga como tarea:
a) imaginar un mundo en el que pereza
y economía valgan como sinónimos.
b) pensar seriamente sobre la ley del mínimo esfuerzo
como generatriz de un mundo desplegable en un idioma.
Creo,
con la más profunda convicción de mi raíz emocional,
que de ningún modo hoy podría conseguirlo,
y he decidido
postergar esta tarea en los sucesivos mañanas
que me esperan, con paciencia y dedicación, para
alimentar los sucesivos mañanas que me imagino,
suspicaz y obediente, en los sucesivos mañanas
que me explicaron que existirían.

sábado, 15 de abril de 2017

Victoria

A esto nos ha llevado la prosperidad.
A conocer los límites de nuestro imperio.
A releer los vestigios de los mundos ya agotados.
El fruto que fue flor de sol,  guiño de aromas,
y ahora aguarda en vientre ácido de ave,
de mono, ardilla, lagarto o gusano.
Aguarda el dictado de la esperanza en forma
de inundación, de sangre, de férreo suelo nutrido
de cadáveres tomados por la guerra antes de tiempo
o cebados por la gloria hasta la incómoda cama
de la vejez.