viernes, 10 de agosto de 2018

Locus amoenus

No hay remedio para la distancia.
Unos se acercan y encuentran números.
Otros se acercan y encuentran el amor.
Ambos irracionales, fraccionarios,
Si aprietas con pasiones las ciudades,
rezumarán los medios de transporte.
Esposad los días y veréis relatos
de aventuras.
imaginarios, naturales, reales,
Llegados a la cita, quieren el beso.
Llegados al beso quieren los cuerpos.
Él sueña con el corazón pero ella ama
los vuelos                                 sin nudos.
Viven en un baile de heridas y trayectos.
enteros, racionales pero nunca juntos.

jueves, 9 de agosto de 2018

Ruinas

Qué maravillosa obra es el hombre, qué noble su razón,
qué infinitas sus facultades. Su última piedra
navega entre las estrellas, llevando consigo
palabras y cantos. 
Heridos con el filo 
del hogar, sabios de amor, qué imposibles claman, 
qué impedimentos no tienen por acabar
estos hombres inconclusos, no terminados
‒construyen como hormigas, fabrican como abejas,
destrozan como la tormenta y olvidan como la arena‒,
que se horada a sí mismo robándose sueños.
Desesperados por un poco de luz, ¡más luz!
ha rebasado, ¡pobres!, el límite de su instante.
¿Oyes cómo se descargan los próximos besos?
Ves que Gilgamesh aún cae de rodillas en lágrimas
porque acaba de perder a Enkidu, su amigo.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Ser / Parecer

El fugaz enunciado en el que habito
tiene por decoración pasados, máscaras.
Paseo por el borde de mi máscara.
Soy la curva sutil de ese paseo,
curva sutil con la que escribe
el pasado, su máscara, papel pautado
para que otros instrumentos, mi cuerpo
me hagan sonar, andar, escribir,
en la lectura  ,  tuya  ,  que soy
y no estos sentimientos ininterrumpidos
y no estos significados inconclusos.
El fugaz no saber en el que habito,
que es espera de ti, no tú, de ella,
que es la curva sutil de este paseo,
la máscara orquestada de los cuerpos,
la paciente ternura de uN
   leer que no quiere
       terminar.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Homo viator

Hubo un tiempo y su vientre.
Pero ya quién recuerda.
Este mundo es un nudo
y su cuerda mil veces
trenzada nunca deja
error, olvido, mar,
perdidos en la orilla
de tu cintura. Vamos:
dibujada en la arena
está la eternidad
y el final del camino
lo escribe la serpiente.

martes, 31 de julio de 2018

Carpe diem

Sabes
que el mundo se desliza
como un verano de arena entre los dedos.
Esos son los últimos muebles. Esas
las últimas carpetas. Hay secretos,
si vas a firmar, que es mejor tatuarlos
en la arena que cae, el amor que se desliza.
Esos son los últimos secretos. Esas
las últimas verdades. Las que no
llegarán a decirse porque, maldita sea,
no queda más tiempo. Rubrica aquí
mi cuerpo, tu firma, mi lengua, tu idioma.
Estos son los últimos besos. Estas
las últimas que se deslizan, muebles,
carpetas, arenas, sueños, palabras. Apaga
la luz, asómate al balcón, alza la vista:
tardan tanto, tanto en llegar, pero están
en esta oscuridad pintada por gigantes.

jueves, 19 de julio de 2018

Variante V

Mirando el atardecer soy el punto
en la tangente que el sol traza
sobre un círculo de tierra.
Miento, pues si lo veo, es un rayo
secante, que atraviesa el anillo
fino, kilométrico, azul, de nuestra
amada atmósfera. Miento: debiera
haber hablado de esferas, de esferas
y momentos. No sé lo que digo, perdón.
Siento que estás cerca, -apenas a
                           un roce- entre el error,
la geometría y la magia.

miércoles, 18 de julio de 2018

Otro atardecer

Viven al dictado y vivimos
al dictado de aquellos. Queremos
salir porque así se nos dicta, libres
porque grabada la ilusión de libertad
con ella ven los ojos, caminan nuestros pasos.
Afinad, pues, en concierto las persianas,
redoblad las cortinas, las ventanas abridlas.
El viento habla de ciudades futuras.
El calor sabe los amantes que están por llegar.
Ella pasa distraída su mano por mis hombros.
Yo me vuelvo a abrazarla, desde su fragancia,
pero ella ya tiene su pensamiento en otra cosa,
y  cómo decirle a su pensamiento ¡vuelve!
si se dirige a algo hermoso que graba en ella
la más perfecta de las caligrafías.
Abridlo todo, que suenen goznes y bisagras,
las llaves preparadas, dispuestos los vuelos.
El sol al atardecer dicta con fuego
y nosotros con fuego somos obedientes.

martes, 17 de julio de 2018

Mito (traducción)

Del viejo amanecer las nuevas rosas quita
la noche despechada, porque no vino el día
y en venganza retira su sábana de estrellas.

Llega el día y espera, ilumina las cosas;
pero esta vez tampoco ha de llegar su amante;
como falta la noche, sopla y quita su luz. 

Siempre amando y ausentes, despechados amantes,
puede que los veamos un momento reunidos,
si nosotros creemos, por el fuego que cruza 

la antigua salamandra del nuevo atardecer,
en este pensamiento trabado en nuestras lenguas.