martes, 3 de mayo de 2016

Augías

Ve tú en busca del ganado imperecedero,
limpia los excrementos de su salud imperturbable.
Sírvete de los ríos si es necesario, y luego limpia
el desastre de su rambla con acequias y cloacas
tantas como heridas son posibles en el cuello,
cuello sensual de la hermosa hidra que ¡debe ser!
cauterizada. Sírvete de tu piel. Sírvete de los celos.
Sírvete del río de veneno, el río de tinta,
para que todos hablen calumnias del estiércol,
del ganado, de tus brazos, del río y de la tinta,
veneno que limpie veneno, limpieza que pudra
la búsqueda.

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